6 años de cárcel a británico que quiso unirse a extremistas

Un profesor de química en Gran Bretaña cuya familia ayudó a frustrar sus planes de viajar a Siria para luchar junto al grupo Estado Islámico, fue condenado el jueves a seis años de prisión por intentar unirse a un grupo terrorista.

El caso que pone de relieve las luchas que realizan algunas familias para evitar que sus miembros se radicalicen.

Alarmada por su transformación de profesor de ciencias a un posible yihadi, la hermana de Jamshed Javeed grabó varias discusiones familiares en la que él insiste en que irá a Siria. Su familia hizo varios intentos desesperados para impedir su viaje a finales de 2013, al grado de ocultarle su iPad, su repelente de insectos, su dinero y, finalmente, su pasaporte. Después que Javeed solicitó otro pasaporte, la policía lo detuvo.

"Quedó claro a partir de las pruebas en este caso que la familia se unió absolutamente para evitar que él se uniera a este grupo terrorista en Siria", dijo el inspector jefe, Tony Mole.

"Ellos hicieron lo que considero que fueron algunas medidas valientes, en cuanto a ocultar su equipo... Sin duda, absolutamente lo enfrentaron en su intento de salir y expresaron su deseo de que él no viajara y se uniera a este grupo".

Javeed insistió en que él sólo estaba tratando de ayudar al pueblo sirio y que nunca apoyó "los objetivos de 'Isis' como ahora se ha revelado y entendido". El acrónimo en inglés "Isis" corresponde a las antiguas iniciales en inglés del grupo, que se hacía llamar Estado Islámico para Irak y el Levante.

El juez Michael Topolski dijo que no le convencía que el hombre de 30 años de edad haya rechazado verbalmente "los objetivos finales de Isis". Señaló que Javeed pretendía ir todavía, incluso después de enterarse que su esposa estaba embarazada.

"Incluso la perspectiva de ser padre no lo persuadió", dijo Topolski. "Me parece que usted no planeaba regresar a este país... sino morir, si se pudiera, como mártir".

Las autoridades británicas han estado pidiendo a las familias que se pongan en contacto con la policía si tienen temores de que sus familiares se unan al grupo Estado Islámico. Esa campaña ha sido motivo de polémica, pues presiona a las familias a que entreguen a sus hijos.