Honduras: entregarán tierras a pueblo miskito

El gobierno hondureño registrará el viernes títulos de propiedad sobre 654.496 hectáreas de tierra a nombre de cinco consejos comunales del pueblo miskito, la que se supone será la mayor entrega de tierras a un pueblo indígena hecha en Honduras, confirmaron las autoridades.

"El ministro responsable del Instituto Nacional Agrario de Honduras, Neftalí Medina firmó ayer (miércoles) el acuerdo", dijo a The Associated Press Reynaldo Vega, director ejecutivo del Instituto.

Los consejos comunales se convertirán en propietarios del territorio continuo que delimitan al oeste el río Guarunta, al este con el Cabo de Gracias a Dios en la frontera con Nicaragua y al norte con el Mar Caribe.

El presidente Porfirio Lobo viajará a la región a fines de septiembre para realizar la entrega de los títulos de propiedad, anunció el Instituto.

Tras la entrega realizada entre agosto de 2012 y mayo de 2013 de otras 107.000 hectáreas a los consejos comunales miskitos, esa etnia controla un área de aproximadamente 7.100 kilómetros cuadrados que supone la mitad de la superficie del departamento de Gracias a Dios y el 2,47% de la tierra del país.

La principal característica del acuerdo, según sus impulsores, es que la tierra se entrega bajo la fórmula de "intercomunalidad" frente a la fórmula tradicional de la "comunalidad", explicó Vega. "Esto significa que la tierra se entrega en continuo y en su totalidad, a partir de los principios de contigüidad y unidad territorial, no sólo alrededor de los núcleos habitados", añadió.

Los cinco consejos comunales agrupan a 101 comunidades miskitas habitadas por 4.173 familias y aproximadamente 21.800 personas.

Según Vega, el principal beneficio que traerá la medida al pueblo miskito será "la seguridad jurídica que les otorgan los títulos de propiedad" y que "les permitirá defenderse contra terceros que hacen uso ilegal de los recursos naturales de la zona, especialmente en cuanto se refiere a uso del bosque, pesca, minería, petróleo y gas natural".

A partir de ahora, "las empresas extranjeras que quieran operar en la zona tendrán como principal interlocutor a la comunidad miskita", señaló Vega.

A través de la entrega de las tierras, el Estado de Honduras está cumpliendo con los compromisos alcanzados con el Reino Unido en el Tratado Cruz-Wike firmado en 1859 por el que Honduras recibía la propiedad de la tierra con el compromiso de transferirla al pueblo miskito.

El convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo en que se enmarca la entrega de tierra a los miskitos señala que cualquier uso de la tierra perteneciente a los pueblos originarios debe ser consultado con estos.

El gobierno de Honduras firmó en noviembre un memorándum de entendimiento con la empresa británica de hidrocarburos BG Group para comenzar la exploración de petróleo en un área de 300 kilómetros cuadrados de aguas jurisdiccionales hondureñas frente a los territorios miskitos que han sido entregados posteriormente a sus propietarios ancestrales. El Ministro de Recursos Naturales de Honduras, Rigoberto Cuéllar dijo que "se ha consensuado con la empresa un fondo de financiamiento para proyectos de desarrollo social en las comunidades aledañas al proyecto", empobrecido departamento Gracias a Dios.

Norvin Goff, Presidente de MASTA, la asociación de comunidades miskitas de Honduras, dijo a Associated Press que "no se trata de negociar con las empresas sino de garantizar los derechos del pueblo". Goff agregó que su agenda "no es de comercialización de la tierra" sino de "consolidación del gobierno local y desarrollo comunitario".

Goff calificó la región como "una zona abandonada que recibe apenas el 0,1% del presupuesto nacional", señaló que los 21.000 habitantes de la zona "viven en condiciones de alta pobreza y se dedican a la agricultura de subsistencia" y anunció que pretenden a partir de ahora desarrollar proyectos de ecoturismo, aprovechamiento sostenible de los recursos forestales y soberanía alimentaria.

Según Reynaldo Vega, sólo "el 10% de la tierra entregada es de alta fertilidad, el resto son tierras de alta salobridad y componentes ácidos que serán destinados a cotos de caza y siembra de productos tradicionales como la yuca y el plátano que contribuyen a disminuir el PH del suelo y lo mejoran".