Congreso aprueba financiación de 7 días a Seguridad Nacional

Al borde de la disfunción, el Congreso de Estados Unidos aprobó el viernes por la noche una extensión de una semana para evitar un cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, mientras los líderes de ambos partidos acallaban una rebelión de representantes conservadores, furiosos porque la medida dejara intacta la política migratoria del presidente, Barack Obama.

La votación final tras un largo día y la consiguiente noche fue de un bipartisano 357-60 en la Cámara de Representantes, poco más de una hora después de que el Senado aprobara la medida sin fanfarrias.

Eso dejó la legislación lista para la firma de Obama, que el presidente impuso apenas unos minutos antes de la medianoche para cerrar un día de duras batallas políticas y agria retórica.

"Han causado un desastre", dijo en un momento dado a los republicanos la líder demócrata de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, mientras se cruzaban acusaciones en la Cámara de Representantes y se acercaba el plazo límite de la medianoche para una parálisis parcial de una agencia con importantes responsabilidades anti terroristas.

Incluso algunos republicanos se mostraron de acuerdo.

"Los ataques terroristas ocurren en todo el mundo y estamos hablando de la paralización del Departamento de Seguridad Nacional. Es como vivir en un mundo de locos", escribió en Twitter Peter King, representante por Nueva York y ex presidente del Comité de Seguridad Nacional.

Unas horas después de que los conservadores se unieran con los demócratas para rechazar un plan de financiamiento de tres semanas por 224-203, el Senado presentó una alternativa de una semana para mantener operativa la agencia encargada de los controles de frontera y la lucha anti terrorista.

Eso suponía una oferta de ahora o nunca, a tres horas de que se cumpliera el plazo.

Algunos republicanos miembros de un "Caucus de Libertad" se sentaron juntos en la sala mientras la votación se inclinaba a favor de la propuesta.

En esta ocasión, Pelosi instó a sus filas a apoyar la medida de corto plazo, diciendo que llevaría a la aprobación la semana que viene de una ley que financie a la agencia hasta el final del año fiscal el 30 de septiembre sin añadidos sobre la inmigración. El equipo del presidente de la cámara, John Boehner, se apresuró a decir que no se había hecho semejante promesa.

Considerados en conjunto, todos los acontecimientos cambiantes en el Capitolio reflejan las dificultades que están teniendo los republicanos este año por convertir sus victorias electorales del pasado otoño en logros legislativos, un paso que sus propios líderes ven necesario para establecer una posición del partido como responsable y capaz de gobernar. Los republicanos tomaron el control del Senado en las elecciones de noviembre y lograron la mayoría más dominante en la Cámara de Representantes en más de 70 años.

En otro indicio de los problemas que tiene la formación, los líderes republicanos de la Cámara de Representantes suspendieron de improviso la votación sobre una ley de educación que encontró una gran oposición entre los conservadores, así como los demócratas y la Casa Blanca. Miembros de la formación atribuyeron la decisión a la necesidad de trabajar por separado para conseguir votos suficientes para aprobar el financiamiento de seguridad.

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Los periodistas de la Associated Press Charles Babington, Andrew Taylor, Matthew Daly y Laurie Kellman contribuyeron a este despacho.