Senado aprueba financiación de 7 días a Seguridad Nacional

En una jornada dramática, el Congreso controlado por los republicanos aprobó el viernes una medida de emergencia que preserva una semana la financiación total al Departamento de Seguridad Nacional y le evita una parálisis parcial a partir de la medianoche.

En un trámite sin fanfarrias, el Senado dio la luz verde a la iniciativa menos de cuatro horas antes del vencimiento de un plazo que habría derivado en el cierre parcial de esa agencia federal responsable del combate al terrorismo.

El Senado envió la propuesta a la Cámara de Representantes, donde apenas horas antes, 52 republicanos rebeldes rechazaron imprevistamente con los Demócratas, por 224 votos a favor y 203 en contra, un proyecto de ley tendente a una financiación de tres semanas.

Los conservadores estaban furiosos de que la dirección republicana retirara de la iniciativa las disposiciones adosadas para anular las medidas que decretó el gobierno del presidente Barack Obama para amparar de la deportación a inmigrantes que viven sin autorización legal en Estados Unidos. Los demócratas habían exigido una financiación de mayor plazo para el Departamento de Seguridad Nacional a cambio de su voto.

"Han causado un desastre", dijo en tono acusador la líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a los republicanos cuando se acercaba la votación.

A final de cuentas, incluso algunos republicanos coincidieron con esa postura.

"Los ataques terroristas ocurren en todo el mundo y estamos hablando de la paralización del Departamento de Seguridad Nacional. Es como vivir en un mundo de locos", dijo en Twitter el representante Peter King, de Nueva York, expresidente de la Comisión de Seguridad Nacional.

El rechazo de la Cámara de Representantes a la iniciativa de financiación había desencadenado diversos acontecimientos.

Primero, funcionarios de Seguridad Nacional difundieron un amplio plan de contingencia en el que se indicaba que unos 30.000 empleados podrían ser puestos en licencia sin goce de sueldo si no se aprobaba una iniciativa de financiación.

Después, la Casa Blanca anunció que el presidente Barack Obama había conversado con Pelosi y el jefe de la bancada demócrata en el Senado, Harry Reid. Momentos después, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, de Kentucky, ingresó en el pleno de esa instancia legislativa y consiguió de inmediato la aprobación para un financiamiento de siete días.

Considerados en conjunto, todos los acontecimientos cambiantes en el Capitolio pusieron de relieve las dificultades que han tenido este año los republicanos para trasladar sus avances electorales de noviembre pasado en logros legislativos, coyuntura que los propios dirigentes conservadores consideran necesario para establecer las credenciales del partido como una fuerza política responsable al frente del legislativo.

Los republicanos consiguieron en los pasados comicios el control del Senado y la Cámara de Representantes, en tanto que en esta última lograron su mayor número de bancas en más de 70 años.

El rechazo a la propuesta de financiamiento abarcó ambos bandos políticos: Republicanos conservadores que tienen el apoyo del Tea Party, por un lado, y demócratas por el otro.

Los republicanos que votaron en contra lo hicieron debido a su inconformidad de que se cancelaran los cambios a las medidas migratorias del presidente Barack Obama que protegen del peligro de la deportación a millones de inmigrantes. Los demócratas se opusieron abrumadoramente porque la iniciativa no ofrecía recursos para todo el año fiscal al gigantesco Departamento de Seguridad Nacional.

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Los periodistas de The Associated Press, Charles Babington, Andrew Taylor, Matthew Daly y Laurie Kellman, contribuyeron a este despacho.