Investigan accidente de tren en California

La decisión de levantar o no cargos contra el chofer de un camión involucrado en un choque que descarriló un tren suburbano de California, se tomará hasta que se complete la investigación, dijo el jueves el fiscal del condado Ventura.

El fiscal de distrito Gregory D. Totten citó la complejidad de la investigación y el número de agencias involucradas al anunciar que no se levantarán cargos de inmediato contra José Alejandro Sánchez Ramírez, de 54 años, de Yuma, Arizona.

Sin embargo, Totten dijo que el Departamento de Policía de Oxnard actuó de manera adecuada al arrestar a Ramírez por supuestamente dejar la escena de un accidente con lesionados, algo sancionado por la ley estatal.

Tras el anuncio, el abogado de Ramírez, Ron Bamieh, dijo que su cliente permanecería en custodia varias horas antes de ser procesado y liberado.

"Supongo que aún hay posibilidad de que se presenten cargos en el futuro" y eso puede depender del estado del operador del tren, quien quedó en estado crítico por las lesiones sufridas en el accidente, señaló Bamieh.

El abogado dijo que se reunió el martes con los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte.

"Su investigación es completamente consistente con la versión de los hechos del señor Ramírez", dijo Bamieh, agregando que no había necesidad de que la policía arrestara a su cliente tan rápido debido a que no presentaba riesgo de fuga ni una amenaza a la comunidad.

Tres de los cinco vagones del tren Metrolink se descarrilaron y 30 personas resultaron heridas, cuatro de ellas en estado crítico en el choque de la madrugada del martes.

El abogado de Ramírez dijo que su cliente accidentalmente giró hacia las vías e hizo varios intentos de despejar el camino, pero luego corrió por su vida mientras el tren se aproximaba.

La policía señaló que Ramírez fue localizado 45 minutos después del accidente a unos 2 kilómetros (1,6 millas), aunque Bamieh apunta que solo estaba a 600 metros (media milla) y que los registros telefónicos demuestran que se comunicó con las autoridades mucho antes.

La policía dijo que Ramírez no hizo una llamada al 911 ni realizó un esfuerzo inmediato por solicitar ayuda. Pero Bamieh señala que su cliente, quien no habla muy bien inglés, intentó pedir ayuda a un transeúnte, intentó llamar a su jefe y eventualmente localizó a su hijo para que hablara con la policía a su nombre.

La policía no discutirá los resultados de alcohol o drogas, pero Bamieh señala que le han dicho que no hay indicios de que Ramírez haya estado incapacitado de alguna manera.