Leverkusen somete la intensidad del Atlético

Para el Atlético de Madrid, el saldo de su visita a Alemania en los octavos de final de la Liga de Campeones fue funesto: el equipo español sucumbió el miércoles 1-0 ante Bayer Leverkusen y también perdió a dos piezas vitales dentro de su andamiaje para el partido de vuelta.

Un gol del centrocampista turco Hakan Calhanoglu a los 57 minutos selló el triunfo del Leverkusen ante los finalistas de la pasada edición del campeonato europeo de clubes.

"Desde el primer minuto mostramos nuestra ambición. Fuimos a proponer el partido y así se vio", se congratuló el técnico del Leverkusen Roger Schmidt. "Merecíamos ganar".

La jugada del gol fue gestada por Karim Bellarabi, quien en un principio dio la impresión de que había desperdiciado la ocasión al no rematar a puerta. Lo que hizo fue ceder sutilmente el balón para Calhanoglu, quien de primera intención clavó el balón debajo del travesaño.

El Atlético gritó el empate a los 75, cuando el recién ingresado Fernando Torres cabeceó un tiro de esquina. Pero la pelota había salido del campo antes de ingresar y el gol no fue convalidado.

Los dirigidos por el técnico argentino Diego Simeone acabaron con 10 hombres por la expulsión a los 77 del centrocampista portugués Tiago por doble amonestación, la segunda tarjeta amarilla recibida por una barrida a destiempo sobre Bellarabi.

Además, el central uruguayo Diego Godín recibió una amarilla por una fea entrada sobre el brasileño Wendell, y por estar apercibido no podrá jugar en el duelo de vuelta en Madrid.

Simeone trató de ponerle buena cara al desenlace: "Me voy contento porque habiendo hecho dos cambios en el primer tiempo, el gol medio anulado que ha sido raro y haber perdido 1-0... El resultado pudo haber sido peor y no lo fue. Hay que tener tranquilidad".

El partido se planteó con el Atlético dispuesto con su estilo directo, apelando a los desbordes de Antoine Griezmann y Mario Mandzukic. Griezmann tuvo una oportunidad con un cabezazo que se fue por encima del travesaño.

La intensidad fue la característica del Leverkusen, que rozó el gol con un disparo de Lars Bender que se fue desviado y luego un disparo de Emir Spahic tras un córner que Mandzukic despejó en la línea de gol.

Un par de intervenciones del portero Bernd Leno salvaron al Leverkusen al acercarse el descanso, primero despejando un disparo de Griezmann y luego repelió con la mano izquierda una acrobática volea de Tiago.

Los ánimos se caldearon al promediar el segundo tiempo, con encendidos cruces verbales entre Schmidt y el banquillo del Atlético tras una falta sobre Gabi, el capitán colchonero.

"Se la pasaron provocando desde la banca, y mandaron a este tipo para provocar problemas. No me iba a dejar intimidar", dijo Schmidt sobre el argentino Germán Burgos, la mano derecha de Simeone.

"No sé de lo que está hablando el técnico del Leverkusen. Yo salí a defender a Burgos, quien es mi amigo", acotó Simeone.

El entrenador argentino resaltó que el Leverkusen supo enfrentar al Atlético empleando sus mismos recursos, como la intensidad y el contragolpe. "Hay que felicitarlos. Tienen un juego muy similar al nuestro. Trabajan muy bien recuperando la pelota".