Boricua Puig comienza con pie derecho en Acapulco

La boricua Mónica Puig comenzó con el pie derecho su participación en el Abierto Mexicano de Tenis al imponerse el lunes 6-4, 3-6 y 6-3 a la checa Tereza Smitkova para avanzar a la segunda ronda.

"Me sentí muy bien, empecé bien, había jugado con ella en el US Open del año pasado y sabía que iba a ser difícil", comentó Puig, la mejor tenista latinoamericana en la gira de la WTA. "El primer set me sentí bien, en el segundo ella estuvo mejor, pero me mantuve positiva para romperle en el tercero y mantuve mi saque".

Puig ha tenido un comienzo difícil de temporada. Quedó fuera a las primeras de cambio en tres de los cinco torneos previos al que se disputa en este balneario localizado a unos 350 kilómetros al sur de la capital mexicana.

La tenista de 21 años tiene altas expectativas para el torneo azteca.

"Quiero ganar el torneo, el año pasado gané un WTA y la meta es seguir ganando torneos este año", explicó. "Hay que ir partido a partido, las rondas que vienen va a ser difíciles, pero mi tenis está donde tiene que estar y estoy lista para batallar en cada partido".

Ante Smitkova, quien es 61ra en el escalafón, la puertorriqueña batalló durante una hora, 56 minutos y 10 segundos para conseguir el triunfo y ahora se medirá a la ganadora del partido entre la italiana Sara Errani y la checa Lucie Hradecka, que se realizará el martes.

Puig, quien fue medalla de oro en los Juegos Centroamericanos de Veracruz 2014, dijo que jugar en México parece sentarle bien a su tenis y es algo que quiere aprovechar.

"Yo soy puertorriqueña, a mí me gusta el calor, la humedad y todo lo que hay aquí", agregó. "Además cada que vengo a México me va bien, me encanta el público que es muy ruidoso y que, como dicen aquí, siempre me 'echa porras' (me alienta), estoy encantada".

Puig, quien es 51ra del orbe, es la mejor tenista latinoamericana en el "ranking", por encima de la argentina Paula Ormaechea (130) y la brasileña Teliana Pereira (137).

"No creo que el problema sea de las latinoamericanas, más bien es un reto difícil estar en la WTA, es una gira muy igualada donde cualquier primera ronda es difícil, ya no hay partidos fáciles", agregó la jugadora.

Puig afirmó que en las últimas semanas se ha sentido mejor y espera que Acapulco sea el torneo que la catapulte más alto en las clasificaciones.

"Para mí la meta es ser la número uno del mundo, en eso me enfoco. Claro que sé que no va a pasar de la noche a la mañana, tengo que ir poco a poco pero voy en buen camino a mi meta", afirmó. "Ya logré salir de un bache que pasé de estar siempre en los puestos sesentas para continuar subiendo, me siento contenta, que estoy empezando a tener la confianza que tuve meses atrás y con mucha alegría. Estoy disfrutando del tenis, primero quería encontrarme a mí misma y luego encontrarme en la pista".