Lento arranque del nuevo plan de salud de veteranos en EEUU

Pocos veteranos aprovechan una nueva ley para facilitarles el acceso a sanidad privada y evitar las largas esperas que han lastrado a las instalaciones del Departamento de Asuntos de Veteranos (conocido como VA) en todo Estados Unidos.

Sólo 27.000 veteranos pidieron cita para recibir atención médica privada desde que el VA empezó a enviar las "Choice Cards" en noviembre, indicó el Departamento en un informe al Congreso este mes.

La cantidad es tan pequeña, comparada con los 8,6 millones de tarjetas enviados, que el secretario de VA, Robert McDonald, quiere que las autoridades redirijan parte de los 10.000 millones de dólares que el Congreso asignó al programa para mejorar la atención a veteranos en los 970 hospitales y clínicas del Departamento.

Republicanos y demócratas insisten en que el problema es el Departamento y que tiene que hacer un trabajo mejor promocionando el programa de opciones. También quieren cambiar un aspecto legal que complica que veteranos en zonas rurales demuestren que viven al menos a 40 millas de un centro del VA.

El gobierno mide esa distancia en línea recta sobre el mapa, en lugar de en lo que se tarda por carretera, lo que deja a miles de veteranos sin la opción de aprovechar las alternativas privadas.

"Los veteranos se juegan la vida para defender a este país. Lo menos que podemos hacer es asegurar que no tienen que hacer malabares para recibir la atención que necesitan y se han ganado", afirmó el senador Jon Tester, demócrata de Montana, que en su amplio estado sólo tiene un hospital del VA.

El programa de opciones era una pieza clave de la amplia ley aprobada el año pasado en respuesta a los informes sobre que docenas de veteranos murieron cuando esperaban a que llegaran sus citas en un hospital del VA en Phoenix, y que se manipularon las listas de espera para ocultar los retrasos. Una serie de informes del gobierno señalaron que trabajadores en todo el país falsificaron listas de espera mientras sus supervisores miraban a otro lado, lo que suponía retrasos crónicos para los veteranos que necesitaban asistencia y primas para directivos que parecían cumplir sus objetivos debido a las falsificaciones

La ley firmada en agosto por el presidente, Barack Obama, permite a los veteranos que han esperado más de 30 días para una cita recibir atención de un médico local pagada por el VA. También permite a los veteranos que viven al menos a 40 millas de una clínica u hospital del departamento que reciban atención privada, y facilita el despido de los empleados del VA acusados de malas prácticas.

El plan de McDonald de reasignar el dinero ha encontrado una oposición bipartisana en el Congreso, donde los líderes de ambos partidos dijeron que la histórica ley aprobada el verano pasado no se ha aplicado por completo. Retirar dinero del programa apenas tres meses después de su lanzamiento es prematuro e incluso irresponsable, señalaron legisladores y representantes de los veteranos.

"Imaginen su hogar. Tienen hambre, pero no pueden mover el dinero de la cuenta para gasolina a la cuenta para comida. Bueno, ésa es la situación a la que me enfrento", señaló McDonald en una vista presupuestaria el 11 de febrero ante el comité de Asuntos de Veteranos de la Cámara de Representantes.

El representante Tim Huelskamp, republicano de Kansas, señaló que un veterano en su distrito rural debe manejar 340 millas de ida para recibir atención de cardiología en un hospital del VA en Kansas City.

"Si el programa de opciones del VA no puede proporcionar algo más cercano para él, tenemos que revisar cómo lo estamos aplicando", dijo Huelskamp a McDonald en la audiencia del 11 de febrero.

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Matthew Daly está en Twitter como: http://twitter.com/MatthewDalyWDC