Proponen hacer puerto de altura en Alaska para aguas árticas

Una histórica ciudad minera de Alaska podría ser el primer lugar donde el gobierno federal invierta en un puerto de gran calado que asista a embarcaciones que navegan aguas árticas.

El Cuerpo de Ingeniería de la Armada de Estados Unidos se prepara para dar a conocer un estudio que sugiere ampliar el puerto de Nome como el primer paso para mejorar la infraestructura a lo largo de las costas oeste y norte de Alaska.

Nome está al sur del Estrecho de Bering, pero mucho más cerca de aguas árticas que la base de la Guardia Costera más cercana, en Kodiak, una isla al este de la cadena de las Aleutianas.

La falta de un puerto de aguas profundas a lo largo de las costas norte y oeste de Alaska ha sido motivo de preocupación luego de que el calentamiento global convirtiera a las aguas árticas en rutas más accesibles. Con el incremento del tráfico marítimo la Guardia Costera y otras agencias federales han expresado preocupación por su capacidad de respuesta a embarcaciones en problemas, actividades industriales y derrames de petróleo.

Royal Dutch Shell comenzó a hacer perforaciones exploratorias en mar abierto en 2012 en los mares de Chukchi y Beaufort. La compañía analiza hacer nuevas excavaciones a mediados de este año en Chukchi en caso de obtener los permisos necesarios. Embarcaciones turísticas recorren el Estrecho de Bering y funcionarios estatales y federales anticipan que las compañías marítimas podrían algún día utilizar las rutas del Océano Ártico para trasladar carga entre los continentes.

Nome aceptaría la ampliación de sus instalaciones portuarias que podrían manejar embarcaciones de mayores dimensiones y buques cisterna que transportan combustibles, lo que llevaría a reducción en el precio del combustible, dijo Joy Baker, responsable del proyecto. A la ciudad también le gustaría albergar una flota de la Guardia Costera y embarcaciones para la excavación petrolera, dijo la funcionaria.

Los cuerpos de ingeniería comenzaron en 2012 un estudio de tres años en puertos profundos en respuesta al aumento en el tráfico marítimo. El área de estudio cubrió 5.835 kilómetros de costas (3.626 millas) del suroeste de Alaska a la frontera con Canadá.