Gobierno de Francia libra moción de censura en Parlamento

El primer ministro de Francia sobrevivió a una moción de censura el jueves cuando un grupo de legisladores rebeldes de su grupo socialista se alió con conservadores para rechazar sus políticas de fomento empresarial.

Un total de 234 legisladores se pronunciaron a favor del voto de censura, que desató una crisis política y obligó al primer ministro Manuel Valls a defender sus políticas económicas. El total quedó por debajo de los 289 votos que se necesitaban para aprobar la censura y obligar a la dimisión del gobierno.

El plan para desregular las normas laborales, elaborado por el ministro de Economía, Emmanuel Macron, de 37 años, ha colocado a algunos legisladores socialistas insólitamente en el mismo bando de sus contrapartes de derecha.

Valls puso en vigencia la ley sin someterla a votación, invocando poderes rara vez usados, lo que provocó la propuesta de moción de censura por parte de la oposición.

"No se debe jugar con una ley tan importante para nuestro país", dijo el primer ministro en el discurso, en el que defendió su política económica y el uso de sus facultades especiales antes de la votación.

"No se deben correr riesgos ante la irresponsabilidad e inmadurez de algunos", dijo en referencia a los socialistas rebeldes.

En la legislación hay un paquete de medidas que incluyen permitir que más tiendas abran los domingos y por las noches, facilitar el despido de empleados y fomentar la competencia en profesiones altamente reguladas como los subastadores y notarios.

La confrontación entre el gobierno y los legisladores rebeldes quizá no haya concluido. La ley todavía debe ser aprobada en el Senado y luego regresaría a la Asamblea, donde podría repetirse el mismo escenario.

El Partido Socialista francés está escindido entre una facción proempresarial, en la que están Valls y Macron, y otros que quieren proteger a la industria francesa y los importantes beneficios sociales y de salud del país.

El duelo en el Parlamento ocurre en momentos en que, según con una estadística dada a conocer el jueves, la inflación tuvo registro negativo por primera vez desde octubre de 2009 ya que los precios bajaron 0,4% respecto al mismo mes del año anterior.

Marc Touti, economista francés quien ha sugerido una "terapia de choque" para su país, consideró perturbador que el gobierno no pueda concretar siquiera lo que llamó una "minirreforma".

"No pasó de la manera normal, lo que muestra que, por desgracia, Francia es irreformable. Eso es muy preocupante y envía una señal preocupante al mundo", en momentos en que el pronóstico de crecimiento del país para 2015 es menor a 1%.

Frente a una economía estancada y una tasa de desempleo superior al 10%, Hollande anunció en enero de 2014 un plan para reducir impuestos e impulsar el empleo. Prometió reducir los impuestos de nómina en hasta 40.000 millones de euros (50.000 millones de dólares) para 2017 si las empresas creaban empleos, pero la tasa casi no se ha modificado. Al mismo tiempo, Francia desistió de su promesa de reducir su déficit por debajo del 3% en 2015 como exigen las normas de la UE.