Honran a estadounidense que fue rehén de Estado Islámico

Cientos de personas se reunieron el miércoles en la plaza de un tribunal de justicia de Arizona y encendieron velas para honrar a la mujer estadounidense que murió mientras era rehén de extremistas islámicos.

La muerte de Kayla Mueller acaecida hace unos días fue confirmada por su familia y por funcionarios estadounidenses. La trabajadora humanitaria de 26 años, de Prescott, Arizona, había sido capturada en Siria en agosto de 2013.

Amigos, familiares y extraños portaban moños rosas en sus camisas mientras escuchaban a oradores hablar sobre la vida y obra de Mueller. Los asistentes dejaron cartas y escribieron mensajes para un libro de recortes, en el que describieron a Mueller como un ángel y dijeron que ella representaba lo mejor de la humanidad.

El hermano de Mueller, Eric Mueller, alentó a la multitud a vivir como su hermana lo hizo, ayudando a los que sufren y dándoles un abrazo. Su padre, Carl Mueller, se levantó de su lugar, se acercó al estrado y le dio un fuerte abrazo.

"Que Dios te cuide de cualquier otro daño", dijo Eric Mueller a su hermana. "Estás en sus manos ahora. No tienes que sufrir más. Sólo ahora podrás ver lo mucho que hiciste por este mundo al mirarlo desde arriba".

Los padres de Mueller no hablaron con reporteros.

Los hermanos de Mueller instalaron mesas para aceptar donaciones en especie y en efectivo para los necesitados, y dijeron que eso era lo que Mueller habría querido.

Iglesias y grupos comunitarios de Prescott, el poblado natal de Mueller, organizaron el homenaje con velas.