La Fed no tiene prisa en aumentar las tasas de interés

Autoridades de la Reserva Federal batallaron el mes pasado para determinar cuándo podrían las cifras económicas impulsarlos a aumentar las tasas de interés de sus niveles récord en baja, y establecer cuál sería la mejor manera de comunicar sus intenciones a los inversionistas.

Actas de la reunión de la Fed del 27 y 28 de enero dadas a conocer el miércoles insinúan que los funcionarios del banco central no están listos para comenzar a incrementar las tasas pronto. Algunos expresaron sus temores sobre una inflación excesivamente baja, la persistente debilidad en el mercado laboral estadounidense y amenazas económicas en el extranjero.

La tasa de interés de referencia de la Fed ha estado cerca de cero desde diciembre del 2008.

Muchos funcionarios "observaron que un aumento prematuro en las tasas de interés podría amortiguar la aparente sólida recuperación en la actividad real y las condiciones del mercado laboral", señalan las minutas, las cueles fueron publicadas después del acostumbrado aplazamiento de tres semanas.

Algunos analistas dijeron creer que las minutas hacen que sea menos probable un aumento a las tasas en junio, dadas las preocupaciones expresadas por varios funcionarios de la Reserva Federal sobre el estado de la economía.

"Una buena cantidad de los responsables de la toma de decisiones aún quieren mayor certeza de que el crecimiento seguirá fuerte y que la inflación regresará al objetivo de 2% antes de iniciar el proceso de normalización", dijo Sal Guatieri, economista de BMO Capital Markets.

Agregó que las minutas incrementaron la probabilidad de que el primer aumento a las tasas de interés sea aplazado hasta septiembre o quizá más tarde.

Inversionistas en Wall Street reaccionaron favorablemente a las minutas. Las pérdidas en el mercado de valores disminuyeron y los precios de los bonos del Tesoro ascendieron, lo cual empujó hacia abajo el rendimiento del bono a 10 años a 2,07%, de 2,14% al cierre del martes.

Las minutas indican que los funcionarios del banco central no fueron capaces de determinar qué necesitan ver exactamente en las cifras económicas para comenzar a normalizar la política monetaria. En lo que sí estuvieron de acuerdo fue en que "sería difícil especificar por adelantado una lista exhaustiva de indicadores económicos y los valores que estos indicadores necesitarían incorporar".

Por un lado, el crecimiento laboral ha sido alentador. A principios de este mes el gobierno reportó que la economía creó 257.000 empleos en enero, con lo que finalizaron los tres meses más fuertes en materia de contratación en 17 años. La tasa de desempleo subió a 5,7%, de 5,6% en diciembre, pero el incremento se debió a una buena razón: personas que se habían desalentado y abandonado el mercado laboral reanudaron la búsqueda de empleo.

La tasa de 5,7% es cercana al objetivo de la Fed de entre 5,2% y 5,5%.