Kiev dice que sigue la ofensiva rebelde sobre Debáltseve

Fuerzas del gobierno ucraniano se retiraban el miércoles del campo de batalla mientras los rebeldes respaldados por Rusia continuaban su asalto al centro ferroviario de Debáltseve, el epicentro de los últimos combates entre los separatistas y las tropas del gobierno en el este de Ucrania.

Los intensos combates alrededor de la ciudad que conecta dos importantes bastiones separatistas, Donetsk y Luhansk, aumentan a pesar del alto el fuego acordado por líderes europeos para la región, que entró en vigor el pasado domingo, y la retirada de armamento pesado cuyo inicio estaba previsto para el martes. Se cree que cientos, si no miles, de soldados gubernamentales están atrapados en Debáltseve, rodeados por las fuerzas de la ofensiva rebelde.

Periodistas de Associated Press en la carretera a la ciudad de Artemivsk, en manos del gobierno, vieron varias docenas de soldados ucranianos retirándose con sus armas desde Debáltseve el miércoles por la mañana. Cubiertos de tierra y con aspecto cansado, algunos de ellos viajaban a Artemivsk en camionetas, mientras que otros, sin afeitar y visiblemente afectados, iban a pie. Molestos de no haber recibido ningún refuerzo del gobierno, dijeron que habían tenido que retirarse y caminar un día entero.

Semyon Semenchenko, comandante de un batallón voluntario ucraniano y miembro del Parlamento, dijo en un comunicado el miércoles que la retirada de tropas de Debáltseve "fue planeada y organizada". El Ministerio de Defensa, sin embargo, insistió en un comunicado en que los combates en torno a la ciudad continuaban.

Por su parte, los separatistas dijeron que habían tomado el control de la localidad y ofrecieron a las tropas de Kiev la posibilidad de rendirse y abandonar sus armas, algo que los ucranianos negaron.

El portavoz del ejército ucraniano, Anatoliy Stelmakh, dijo en una sesión informativa televisada el miércoles que los rebeldes lanzaron cinco ataques con artillería sobre Debáltseve durante la noche "violando gravemente los acuerdos de paz".

Periodistas de AP fueron obligados a dar la vuelta en un puesto de control en las afueras de Vuhlehirsk, a unos 10 kilómetros (seis millas) al oeste de Debáltseve a primera hora del miércoles, y fueron incapaces de verificar la situación allí. Disparos de artillería regulares, procedentes del lado rebelde, podían oírse desde las inmediaciones.

Kiev admitió que se habían tomado soldados prisiones en Debáltseve, pero no explicó cuántos.

El vocero rebelde, Eduard Basurin, dijo que cientos de soldados ucranianos se habían rendido en Debáltseve. La televisión estatal rusa mostró el miércoles imagines de varias docenas de efectivos de Kiev siendo escoltados por separatistas en una carretera de la localidad.

El presidente ruso, Vladimir Putin, sugirió en una visita a Budapest el martes que el ejército de Ucrania debería deponer las armas.

Los líderes rebeldes dijeron el miércoles que habían comenzado la retirada de armamento pesado de partes del frente donde estaba respetando el alto el fuego.

Los Observadores de la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa, el grupo responsable de supervisar el alto el fuego, llevan desde el domingo tratando de acceder a Debáltseve, pero los rebeldes les han impedido el paso.

La agencia de noticias de Donetsk, bajo control rebelde, citó el miércoles al oficial separatista Maxim Leschenko diciendo que la OSCE podrá visitar Debáltseve "pronto", cuando sus fuerzas hayan terminado la operación allí.

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Vasilyeva informó desde Moscú. Peter Leonard contribuyó a este despacho desde Vuhlehirsk, Ucrania.