Mardi Gras en Nueva Orleáns: Bailes y desfiles

Fiesteros arropados en sus abrigos sobre ostentosos vestidos de carnaval llenaron el martes las calles de Nueva Orleáns para la fiesta anual de Mardi Gras, iniciando un día de fiestas, desfiles y empujones bienintencionados para conseguir los collares y baratijas que se arrojan desde las carrozas.

El clarinetista retirado Pete Fountain manejó una pequeña carroza engalanada como un tranvía mientras su Half-Fast Walking Club iniciaba loa desfiles del Mardi Gras -- históricamente era el último día para disfrutar de las grasas antes de la austeridad de Cuaresma.

El reverendo Byron Miller inició el pasacalles del grupo Fountain con una oración invocando "al dios de la risa y el amor" mientras los participantes apostados en un recorrido de kilómetros de longitud que la lluvia había limpiado de madrugada, se abrochaban los abrigos por las frescas temperaturas de las primeras horas del día.

Alexandra Sergutin y Ashley Dornier, dos amigas de New Orleans dijeron que vestir elegantes trajes para los bailes de Carnaval es una de sus actividades favoritas de la fiesta.

"Se siente bien formar parte de esta tradición. De verdad. Te llega al corazón", dijo Sergutin, envuelta en cuentas de colores. "Formas parte de algo increíble y grande".

Las celebraciones se extendieron al sur de Luisiana y a las costas de Mississippi y Alabama, compartiendo una tradición que llegó a Estados Unidos de la mano de colonos católicos franceses en el siglo XVIII. En las parroquias pantanosas de Luisiana, jinetes disfrazados van a caballo de una granja a otra recolectando ingrediente para una gran sopa de gumbo comunitaria.

Los principales desfiles del martes son los de Zulu y Rex, "rey del Carnaval", que porta una corona y un cetro dorado. Rex incluye algunas de las carrozas más asombrosas de la temporada. Tras él pasan dos "desfiles de camiones " -- cientos de remolques decorados como carrozas en los que viaja gente disfrazada, ya sean familias, clubes u otros grupos sociales.

Los desfiles se relajan el martes por la tarde y las celebraciones al aire libre terminan a media noche, cuando comienza la solemne Cuaresma católica. La policía de Nueva Orleáns patrulla a caballo por la principal calle turística del Barrio Francés, Bourbon Street, para retirar a los últimos juerguistas mientras, un año más, termina la fiesta.