Escuela de samba de Río utiliza materiales reciclados

Con su formación de bailarines ataviada con spandex, percusionistas con tocados cargados de frutas estilo Carmen Miranda y legiones de damas envueltas en montones de encajes, la escuela de samba Petizes da Penha es casi indistinguible de los otros grupos que desfilan a lo largo del Sambódromo de Río de Janeiro vistiendo trajes estrafalarios.

Excepto que los trajes de Penha son confeccionados totalmente con materiales reciclados y reutilizados, desde disco compactos piratas decomisados por inspectores de aduanas hasta cajas de cartón rescatadas de supermercados, pasando por montones y montones de botellas plásticas de gaseosas, así como desechos de tela donados por las principales marcas de modas.

El desperdicio es un problema persistente en el Carnaval de Río, el cual está entre las celebraciones más efímeras. Se requieren meses de trabajo esmerado para elaborar los trajes que iluminan el Sambódromo de Río durante el desfile de 82 minutos de cada escuela de samba. Pero la mayoría de los atuendos son desechados tan pronto como los bailarines y músicos llegan al final de la ruta del desfile, formando montañas gigantes de basura que es retirada por recolectores y llevada a basureros del área.

Organizadores dicen que Petizes da Penha, una de 16 escuelas de samba para niños que compiten este año por el título infantil, es la primera en abordar el problema de manera frontal, presentando trajes confeccionados únicamente con materiales reciclados.

Fueron utilizadas aproximadamente 2.000 toneladas de material que sería o ha sido basura en trajes para los 1.200 miembros de la escuela, la cual es únicamente para niños y adolescentes, y tiene su sede en el barrio de clase trabajadora de Penha. Profesores y estudiantes del programa EcoModa del estado de Río de Janeiro, el cual enseña a residentes de 14 barrios bajos cómo confeccionar utilizando materiales donados y recuperados, trabajaron durante meses para cortar, pegar coser y embellecer los trajes, dijo el director del proyecto, Almir Franca.

"Fue algo opuesto al armado de un desfile regular de carnaval, donde uno elige el tema y luego crea los trajes acordes a éste", dijo Franca. "Aquí tuvimos que pensar, '¿qué tipo de basura produce esta ciudad?'. Y luego, '¿qué podemos hacer con esa basura? ¿Qué tema podemos desarrollar?'''.

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Jenny Barchfield está en Twitter como: www.twitter.com/jennybarchfield