México ya no llevará por ductos gasolina lista para usarse

La empresa estatal Petróleos Mexicanos anunció el martes que dejará de transportar gasolinas terminadas y listas para usar a través de ductos, en medio de un incremento anual de 70% en el número de tomas clandestinas en tuberías para robar el combustible.

Analistas consideraron que la decisión muestra un reconocimiento de la propia empresa sobre su incapacidad para detener los robos de combustible por tomas clandestinas de sus ductos, que en 2014 fueron en promedio más de 10 cada día.

"Esta es una gran admisión de la vulnerabilidad de Pemex", dijo a The Associated Press George Baker, analista de la industria y quien dirige en Houston, Texas, el boletín Mexico Energy Intelligence.

Pemex, como es conocido Petróleos Mexicanos, informó el martes en un comunicado que por los ductos sólo enviará gasolinas y diésel no terminados, es decir, no aptos para uso en vehículos y plantas industriales.

La mezcla final para que el combustible pueda usarse se realizará en terminales de almacenamiento para evitar los robos que ha padecido en los últimos años de manera creciente en sus redes de ductos.

"Estas acciones se llevan a cabo como parte de las medidas de combate al robo de combustibles", refirió la compañía.

Pemex llamó a la gente a sólo consumir combustible distribuido en las estaciones de servicio pues de lo contrario podrían recibir gasolina y diésel que podría dañar a los motores.

La empresa ha reportado un creciente número de tomas clandestinas en ductos desde las que se roba combustible que luego es revendido. Datos de Pemex señalan que en 2014 las tomas se incrementaron en un 70% y llegaron a 3.674, cuando en 2013 habían sido 2.167.

Tamaulipas, en el noreste del país y fronterizo con Estados Unidos, es el estado donde más tomas clandestinas se han registrado. La mayoría de los robos son atribuidos a bandas criminales, varias de ellas con nexos con carteles de las drogas.

Pemex perdió un estimado de 1.150 millones de dólares en robos de combustible sólo en los primeros nueve meses del 2014.

Debido a que el país cuenta con decenas de miles de kilómetros de ductos, ni Pemex ni las autoridades federales pueden resguardarlas todas.

Ladrones suelen perforar de manera ilegal algunos ductos para llenar camiones cisterna y transportar el combustible a otras zonas donde las venden a industriales o a veces revenderla a las mismas estaciones de servicio de Pemex, las cuales funcionan como franquicia, es decir que particulares las operan.

Pemex no especificó qué procedimiento hará para que la gasolina y el diésel, aunque para algunos es posible que en las terminales de almacenamiento sólo se añadan aditivos para regular el proceso de combustión.

"Lo único que puede hacer a una gasolina es ponerle los aditivos", dijo a la AP Guillermo Suárez, un ingeniero químico.

"Pero es una operación muy delicada", añadió y dijo que eso podría traducirse en problemas de calidad del combustible.