Controversia por perspectiva de género en Puerto Rico

La decisión del gobierno puertorriqueño de introducir la perspectiva de género en el currículo del sistema público de enseñanza provocó que activistas en contra y a favor de esa iniciativa tomaran el lunes las calles de San Juan.

Desde que el secretario de Educación, Rafael Román, anticipó en enero que el currículo con perspectiva de género se comenzaría a impartir en los salones este mismo semestre, grupos conservadores lanzaron en las redes sociales campañas en las que alegan que el Departamento de Educación pretende usar libros con imágenes sexualmente explícitas y circularon fotos de portadas de libros en las que se ven parejas homosexuales. Román lo ha desmentido repetidamente.

Varios miles de personas marcharon en la jornada desde la Casa de las Leyes hasta la Casa de Gobierno para exigir a los legisladores y al gobernador que desistan de enseñar equidad de género en las escuelas por entender que incita conductas de alto riesgo entre los niños y promueve la diversidad de orientaciones sexuales.

Mientras, un centenar de activistas a favor de la iniciativa gubernamental se apostó en un punto de la ruta con cartelones, entre los que resaltaba uno que decía: "Una niña no es menos que un niño por ser niña".

Cesar Vázquez, portavoz del grupo Puerto Rico por la Familia y organizador de la multitudinaria manifestación, en un discurso equiparó el tema de sexualidad al de equidad de género.

"Los niños no necesitan tanta información detallada sobre sexualidad, de lo que ocurre piel con piel o lo que pasa debajo de las sábanas", dijo a la multitud.

A su juicio, hablar de perspectiva de género sin hablar de sexualidad "es como enseñar a contar sin hablar de números".

Max Chárriez, uno de los participantes en la contramarcha, criticó que en lugar de explicarle al pueblo que la perspectiva de género significa enseñar que los niños y las niñas tienen los mismos derechos y capacidades, sin entrar en temas de fe o de sexualidad humana, algunos sectores cristianos y conservadores metan miedo con que se trata de temas sexuales para ganar adeptos.

"Su campaña ha sido muy efectiva en confundir al pueblo usando el miedo que esta sociedad machista le tiene al sexo y a la homosexualidad...", sostuvo Chárriez.

Cuando la marcha contra la perspectiva de género llegó a la Casa de Gobierno, el gobernador Alejandro García Padilla accedió a reunirse con sus líderes, que posteriormente salieron molestos alegando que en el cónclave se les faltó el respeto.

En noviembre, García Padilla anunció la futura implementación de este currículo como una herramienta educativa para prevenir y combatir crímenes por razón de género como la violencia doméstica, en los que la mayoría de las víctimas son mujeres.

Desde hace más de ocho años, en Puerto Rico existe una ley que ordena al Departamento de Educación y a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres crear un currículo con el componente de equidad, pero no es hasta ahora que comienza a hacerse realidad.