Obama pide permiso para usar fuerza contra Estado Islámico

El grupo Estado Islámico "va a perder", afirmó el miércoles el presidente Barack Obama al solicitarle al Congreso su autorización para ejercer acción militar contra los terroristas que están desatando el caos en Oriente Medio.

Sin embargo, descartó una operación de combate en gran escala similar a las efectuadas en Irak y Afganistán.

"Estoy convencido de que Estados Unidos no debe de ser arrastrado a otra prolongada guerra en el terreno", señaló el mandatario en la Casa Blanca mientras encaminaba al Congreso a que efectúe su primera votación en 13 años sobre poderes para declarar la guerra.

Pese a sus palabras de seguridad, la reacción inicial en el Congreso fue de escepticismo bipartidista. Gran parte de ese desencanto estuvo centrado en su intento de encontrar un punto medio político con respecto a las fuerzas de infantería.

Los republicanos expresaron su descontento de que haya elegido excluir el comprometer fuerzas en tierra a largo plazo, mientras que algunos demócratas mostraron su consternación ante el simple hecho de que se haya abierto la puerta para el envío de tropas.

El senador John McCain, republicano por Arizona, también hizo notar que Obama descartó apoyo aéreo para los rebeldes entrenados por Estados Unidos que combaten al presidente de Siria, Bashar Assad, y afirmó: "Eso es inmoral".

Bajo la propuesta de Obama, el uso de la fuerza militar contra combatientes del Estado Islámico estaría autorizado por tres años, no limitado a fronteras nacionales. El combate podría extenderse a cualquier "entidad o sucesor cercano" a la organización del Estado Islámico, la cual ha tomado el control de partes de Irak y Siria, donde ha impuesto una estricta forma de ley sharia y matado a varios de los rehenes que ha tomado, estadounidenses incluidos.

"No se equivoquen. Es una misión complicada", comentó Obama al buscar acción ante un grupo que dijo amenaza la propia seguridad de Estados Unidos. Indicó que tomará tiempo desmantelar a los terroristas, especialmente en áreas urbanas.

"Pero nuestra coalición está a la ofensiva. El Estado Islámico está a la defensiva y va a perder", afirmó.

La autorización del Congreso en 2002 que precedió a la invasión a Irak encabezada por Estados Unidos sería derogada bajo la propuesta de la Casa Blanca, un paso que disgustó a algunos republicanos. Pero una autorización por separado que fue aprobada por el Congreso tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 permanecería en vigor, para la preocupación de algunos demócratas.

En el centro del debate, la lucha por definir cualquier papel para las tropas estadounidenses de infantería podría determinar el resultado de la solicitud del gobierno para que se emita una legislación. Josh Earnest, vocero de la Casa Blanca, dijo que la propuesta era intencionalmente ambigua en ese punto para darle flexibilidad al presidente, aunque el enfoque también fue un intento por crear un puente en un Congreso dividido.

Al solicitarle a los legisladores prohibir las operaciones de combate terrestre en gran escala como en Afganistán e Irak, Obama señaló que quiere flexibilidad para operaciones terrestres "en otras circunstancias más limitadas". Esas incluyen misiones de rescate, recolección de inteligencia y el uso de fuerzas de operaciones especiales en posibles acciones militares contra líderes del Estado Islámico.

Aunque solicitó a la legislatura poner un lapso de tres años, Obama dijo: "no es un calendario. No es un anuncio de que la misión concluirá en cierto tiempo. Lo que quiere decir es que el Congreso deberá revisar el tema al inicio del próximo mandato presidencial".

Cualquiera que sea el resultado, la solicitud de Obama coloca al Congreso en camino a un voto que podría tener consecuencias impredecibles en el futuro.

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Los periodistas de The Associated Press Matthew Daly, Erica Werner y Laurie Kellman contribuyeron con este despacho.