El gobernador de California, Jerry Brown, estudiará un proyecto de ley que prohíbe a las empresas denunciar empleados a las autoridades de inmigración por quejarse de sus condiciones de trabajo.

El proyecto de ley SB666 de Darrell Steinberg, demócrata por Sacramento y presidente en funciones del Senado, permite al estado suspender o revocar la licencia de operación de una empresa si intenta hacer que deporten a empleados por quejarse de las condiciones de trabajo. También pudieran recibir una multa de un máximo de 10.000 por cada infracción.

El senador Joel Anderson, republicano por Alpine, objetó que otras leyes estatales ya protegen a los trabajadores sin importar su estatus. Los trabajadores pueden quejarse ante las autoridades estatales si no les pagan lo debido o trabajan en condiciones de inseguridad.

Los senadores enviaron el proyecto de ley a Brown el martes tras una votación de 32-2. Cinco republicanos lo apoyaron y dos se opusieron, mientras que cinco se abstuvieron.