Apuestas, Sochi y Río prioridades para Bach

Thomas Bach, flamante presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), adelantó el martes que una de las prioridades de su gestión será impulsar una normativa internacional para frenar el mercado ilegal de las apuestas clandestinas.

El alemán de 59 años dijo que en lo inmediato se concentrará en la organización de los Juegos de Invierno de Sochi 2014 y en ayudar a los organizadores de Río 2016 a lograr los avances reclamados por el COI.

"La lucha contra el arreglo de los juegos debe ser algo atendido a nivel internacional no limitado a una parte del mundo. Este es un fenómeno global y como tal debemos atenderlo", afirmó Bach en inglés en su primera conferencia de prensa tras ser electo.

Medalla de oro en esgrima (florete) en Montreal 1976 y con vasta experiencia dentro del COI, Bach consideró que para combatir el millonario negocio de las apuestas deportivas ilegales "debemos trabajar estrechamente con gobiernos".

Y adelantó que con la colaboración de Naciones Unidas le gustaría impulsar una "armonización de la legislación internacional contra el arreglo de resultados, esto hasta ahora no existe. Esto hace que la cooperación con las fuerzas policiales sea difícil".

Al corto plazo, Bach se focalizará en los Juegos Olímpicos de invierno que albergará el balneario ruso Sochi en febrero. "Constituyen mi prioridad absoluta...Vamos a trabajar para que sea un gran éxito", aseveró.

En la misma línea que su antecesor en el cargo, Jacques Rogge, el nuevo presidente del COI advirtió que cualquier manifestación política en Sochi contra la polémica ley anti-gay sancionada en Rusia implicará una violación a la carta olímpica.

"A nadie le interesa tener controversias políticas, no al menos en la villa olímpica o en las sedes. Allí uno tiene derecho a ejercer su deporte y competir, ahí uno tiene que estar aislado de las controversias políticas. Fuera, uno puede ejercer libremente su opinión", advirtió Bach.

Rusia sancionó recientemente una ley que prohíbe la "propaganda homosexual" entre menores de edad, lo cual ha provocado una ola de rechazo en varios sectores del movimiento olímpico e incluso organizaciones civiles convocaron a boicotear los juegos.

Se desconoce si un atleta o espectador podría ser enjuiciado por portar un broche, un botón con el arcoíris o una bandera en solidaridad a los derechos de los homosexuales. Los actos políticos de cualquier tipo también son prohibidos por el COI.

Bach anunció también que viajará en el corto plazo a Río de Janeiro para interiorizarse en persona de las obras para los juegos de 2016.

"Hay algunas cuestiones. Escuchamos el informe de la comisión, la cual expresó su confianza de que se harán adelantos y que ya se habían hecho otros...Esperemos que en un futuro no muy distante pueda visitar Río y así tener una impresión de primera mano", dijo el alemán.

Bach adelantó que buscará "mejorar el diálogo entre el comité organizador y las autoridades en Brasil", algo sobre lo cual advirtieron los veedores del COI que visitaron Río hace una semana.