Suspenden construcción de central hidroeléctrica en Panamá

El gobierno panameño suspendió temporalmente el lunes la construcción de una central hidroeléctrica de capital centroamericano y que ha generado rechazo de un grupo indígena en el occidente del país.

La canciller Isabel De Saint Malo, quien encabeza una comisión de alto nivel para tratar el tema, dijo a los periodistas el lunes que la medida la adoptó la Autoridad Nacional del Ambiente por incumplimiento de la empresa constructora en el manejo del tema ambiental y falta de acuerdos con pobladores indígenas.

La decisión tiene lugar en medio de prolongadas protestas del grupo originario Ngobé Buglé, que considera que la central hidroeléctrica impactará a varias de sus comunidades y a uno de sus afluentes.

Se trata de la central de Barro Blanco, que construyen Generadora del Istmo S.A e Hidráulica San José desde el 2008 en el poblado de Tolé, provincia de Chiriquí, a 320 kilómetros de la capital, y próxima a la comarca de los Ngobés buglés.

Con una inversión que según los empresarios supera ya los 200 millones de dólares, la planta busca generar 28,84 megavatios, o cerca del 2% de la energía que se produce en el país.

El vicepresidente de Generadora del Istmo, Aldo López, dijo el lunes a un grupo de ejecutivos de empresas panameños que la construcción lleva un 95% de adelanto.

"Estamos dispuestos a llegar a un acuerdo con la comunidad", señaló López, al tiempo en que aseguró desconocer sobre los incumplimientos mencionados por las autoridades ambientales.

Dirigentes de las protestas indígenas dijeron que era lo menos que debía hacer el gobierno. Ellos se negaban a participar en negociaciones tripartitas si antes no se paralizaba la construcción y habían llamado a bloqueos de calles a partir del viernes.