Guantánamo: Acusado señala a intérprete como agente de CIA

Un intento por agilizar nuevamente el caso de los ataques del 11 de septiembre terminó abruptamente el lunes, cuando al menos dos de cinco acusados identificaron a un intérprete recién llegado a la corte del tiempo que pasaron bajo custodia secreta de la CIA antes de que fueran trasladados a la base naval de Guantánamo, Cuba, para un prolongado juicio militar.

Una audiencia en un juzgado de alta seguridad acababa de comenzar cuando el acusado Ramzi Binalshibh dijo al juez que reconocía al intérprete que estaba sentado junto a él en la mesa de la defensa, de cuando estuvo en uno de los llamados "sitios negros" en el extranjero, donde los prisioneros eran sometidos a tratos considerados ampliamente como tortura.

"El problema es que no puedo confiar en él porque él trabajaba en un sitio negro con la CIA y usted sabe que vengo de ahí", dijo en inglés Binalshibh, un yemení de 42 años que fue capturado en Pakistán en 2002.

La identificación del hombre como alguien que pudo haber trabajado para la CIA y la cual fue respaldada por al menos otro acusado, hizo temer a la defensa que el intérprete deliberadamente hubiera sido plantado por el gobierno estadounidense.

En ese caso, sería el más reciente en este tipo de incidentes, incluso el hallazgo de dispositivos de audio disimulados como detectores de humo en salas donde se reúnen cliente y abogado y la revelación de que el FBI interrogó al personal de apoyo de la defensa y les pidió no comentarlo con nadie.

Cheryl Borman, abogada de Walid bin Attash, dijo que su cliente estaba "temblando visiblemente" por la presencia en la sala de alguien que "participó en su tortura ilegal".

La abogada señaló que la investigación ordenada por el juez debe llevarse a cabo no por la fiscalía, sino por un equipo especial de revisión del Departamento de Justicia que ya está investigando los interrogatorios que hizo el FBI al personal de apoyo de la defensa.

"Esto es parte de un patrón de infiltración por parte de agencias del gobierno en los equipos de defensa, por lo tanto las personas adecuadas para abordar este tema no están ahora en la sala", declaró Bormann, una abogada de derecho civil de Chicago especializada en casos de pena de muerte y quien en la corte viste una túnica oscura larga hasta el suelo conocida como abaya para no ofender las sensibilidades de su cliente musulmán.