Gobierno libio reanuda ofensiva para recuperar Bengasi

Las fuerzas del gobierno libio que es apoyado por la comunidad internacional lanzaron una nueva ofensiva para recuperar la ciudad de Bengasi de manos de los extremistas, y de acuerdo con los testigos el domingo había cadáveres regados en la vía pública y ambulancias transitando a gran velocidad.

La información es poco clara sobre los sucesos en Bengasi, la segunda ciudad más grande de Libia, aunque un funcionario del hospital al-Jalaa, uno de los únicos dos que están en servicio en la ciudad, dijo que al menos 10 personas han muerto en incidentes desde el viernes.

Bengasi está bajo control del Consejo Shura de los Revolucionarios de Bengasi, un grupo que aglutina a diversas milicias radicales en la ciudad. Entre esas organizaciones figura Ansar al-Shariah, a la que Estados Unidos atribuye el ataque de septiembre de 2012 contra su consulado en el que murieron el embajador Chris Stevens y otros tres estadounidenses.

El año pasado, el general Jalifa Hifter, que rehusaba someterse al gobierno, encabezó una ofensiva unilateral contra los rebeldes en Bengasi. El 15 de octubre, Hifter se plegó formalmente al gobierno elegido de Libia. Desde entonces, las autoridades han logrado asumir el control de la mayor parte de la ciudad.

Los habitantes de la ciudad dijeron el domingo que las fuerzas armadas se apoderaron de grandes zonas de al-Leiti, un sector en Bengasi considerado un baluarte importante de los grupos armados extremistas. Dijeron que los efectivos del gobierno patrullaban calles de ese sector.

Un funcionario de las fuerzas especiales del gobierno electo indicó que la campaña comenzó a primeras horas del sábado. Señaló que aviones militares apoyaron a los efectivos que se desplazan por tierra. Añadió que dos hombres de su unidad perdieron la vida. Todas las fuentes solicitaron el anonimato porque no estaban autorizadas a hacer declaraciones a la prensa.

La violencia de los grupos paramilitares afecta grandes extensiones y ha sumido a Libia en el caos menos de cuatro años después de la revuelta, apoyada por la OTAN, que tuvo como desenlace el derrocamiento y muerte del dictador Moamar Gadafi que había gobernado mucho tiempo el país.