El Salvador: Sánchez Cerén no negociará con pandillas

El presidente Salvador Sánchez Cerén afirmó el sábado que su gobierno no está negociando ni negociará con las pandillas, responsables de la mayoría de los delitos que se cometen en El Salvador, y advirtió que actuará con dureza contra los criminales.

"Necesitamos actuar con dureza, no lo duden, y no vamos a negociar con ninguna pandilla", afirmó el mandatario al visitar el municipio de Panchimalco, al sureste de la capital, una zona asediada por estos grupos criminales.

Sánchez Cerén dijo que su gobierno sigue dando su total respaldo al Plan El Salvador Seguro, formulado por el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, integrado por representantes de la diferentes iglesias, empresarios y políticos, con el respaldo de las Naciones Unidas, la OEA y la Unión Europea.

Recientemente las pandillas, conocidas popularmente como maras, anunciaron una tregua para disminuir los homicidios y buscar una negociación con el gobierno de Sánchez Cerén.

La Iglesia católica ha dicho que está abierta al dialogo con los jóvenes en los barrios y comunidades, pero también señaló que "la negociación no está en su vocabulario". El obispo auxiliar capitalino, monseñor Gregorio Rosa Chávez, confirmó que ellos ya están dialogando "a nivel de base con los jóvenes en las colonias, caseríos, barrios, con jóvenes que quieren que los escuchemos y están pidiendo oportunidades", pero aclaró que "es un dialogo informal, no es institucional".

La policía sentó su posición y su director general, el comisionado Mauricio Ramírez Landaverde, dijo recientemente que la institución no está de acuerdo ni participaría en un posible diálogo, ni mucho menos en negociaciones con las pandillas.

Sánchez Cerén reconoció la labor que hacen las iglesias para transformar la vida de las personas en las comunidades y "no vamos a impedir el trabajo que hacen", pero reiteró que el gobierno no está dispuesto a sentarse a dialogar ni negociar con las pandillas.

Informó que el viernes se reunió con los presidentes de la Corte Suprema de Justicia y de la Asamblea Legislativa, así como con el fiscal general de la República, con quienes coincidió en la necesidad de "depurar a los jueces, depurar la policía, sacar a las personas que impiden que se haga una labor efectiva en defensa de los intereses de la ciudadanía".

Sánchez Cerén anunció que presentará ante la Asamblea Legislativa una serie de reformas legales para combatir con más fuerza a los extorsionistas.

"Vamos a garantizar que los extorsionistas sean perseguidos de oficio, pero además que se les aplique la ley de extinción de dominio", explicó.

De acuerdo con las autoridades, las pandillas que tienen presencia en barrios populares del país están involucradas en la mayoría de los delitos y se les atribuye el 70% de los homicidios.