Países del Golfo denuncian "golpe" de rebeldes en Yemen

Varias naciones del Golfo Pérsico denunciaron el sábado lo que calificaron de golpe contra el gobierno de Yemen e instaron a Naciones Unidas a tomar medidas. Mientras tanto, miles de personas tomaron las calles de varias ciudades yemeníes para protestar contra el grupo rebelde que derrocó al gobierno.

Los rebeldes, conocidos como hutíes, han ocupado instituciones estatales, disolvieron el parlamento e instalaron un comité para gobernar la nación más pobre de la región, en la que opera la que Estados Unidos considera la más peligrosa filial de al-Qaida.

Los seis países árabes en el Consejo de Cooperación del Golfo, presidido por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, emitieron un mensaje el sábado difundido por la agencia de prensa oficial saudí en el que instaron al Consejo de Seguridad "a poner fin a este golpe".

"El Consejo de Cooperación considera el golpe hutí como una escalada que no puede aceptarse bajo ninguna circunstancia", dijo.

El Consejo de Cooperación constituye un contrapeso a Irán, potencia regional chií, a la que ha acusado de interferir en sus asuntos internos. Los críticos consideran que Irán brinda un apoyo clave a los hutíes, algo que estos desmienten.

En un discurso desafiante el sábado, el líder rebelde Abdul-Malak al-Houthi dijo que había sido necesario desplazar al gobierno.

"La declaración constitucional vino a poner fin al vacío", afirmó. "Es de interés del pueblo y para el pueblo, como también para hacer frente a las amenazas y conspiraciones contra el pueblo".

Sin embargo, el vacío se produjo después que el presidente Abed Rabbo Mansur Hadi y su gobierno renunciaron cuando los hutíes los acosaron en la capital, Saná.

En su primer decreto, el comité hutí designó a Mahmud al-Subeihi como ministro de defensa interino y a Jalal al-Rowaishan como ministro del interior también interino. Los dos ocupaban esas posiciones en el antiguo gobierno pero habían renunciad el mes pasado junto con Hadi.

Un funcionario allegado a al-Subeihi dijo que los dos ministros fueron "obligados" a regresar a sus puestos. Habló con la condición del anonimato por no estar autorizado a hablar con la prensa.

El sábado, en la capital, combatientes rebeldes dispararon al aire para dispersar a los manifestantes y los golpearon con palos y bates. También se celebraron marchas de protesta en las ciudades de Hodeida, Taiz e Ibb. Por otra parte miles de personas se manifestaron en apoyo de los hutíes en un estadio deportivo en Saná.