El 70% de los ríos, lagos y lagunas del Uruguay analizados por un equipo de científicos está contaminado, lo que revela niveles de contaminación más allá de los parámetros aceptables, según un estudio divulgado el martes por dos organizaciones y firmado por cinco especialistas, uno de ellos funcionario de organismos oficiales.

La situación es más grave aún en los ríos, que "en todos los casos se encontraron registros de fósforo superiores al estándar actual establecido" por la normativa, señaló el informe entregado por la organización no gubernamental Vida Silvestre y la consultora Asesoramiento Ambiental Estratégico.

"Algunos ríos superan el máximo por mucho y otros por muchísimo. Es un hecho que la calidad del agua en Uruguay se ha ido deteriorando. Todavía estamos a tiempo de actuar, pero debemos hacerlo pronto", dijo a la Associated Press Diego Martino, uno de los autores del estudio, ex representante en Uruguay del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, y actual integrante de Asesoramiento Ambiental Estratégico.

Los científicos reunieron 151 análisis realizados entre 2007 y 2011 por diversos organismos públicos y privados y cuyos resultados nunca habían sido sistematizados.

El análisis conjunto permitió establecer que el 70% de los ecosistemas acuáticos analizados sufre un proceso negativo llamado eutrofización, originado en excesivas concentraciones de fósforo y nitrógeno que llegan a las aguas como consecuencia del uso de fertilizantes en la agricultura y por los vertidos humanos y de los establecimientos de ganadería intensiva. La tala de la vegetación ribereña de los cursos de agua acentúa el problema. El porcentaje de ríos eutrofizados llegó al 94% de los casos ponderados.

La eutrofización es peligrosa porque provoca el crecimiento excesivo de microalgas y cianobacterias, muchas de ellas tóxicas para los animales e incluso para el hombre. El estudio reveló que el 40% de las muestras de agua analizadas presentaba altas concentraciones de estas floraciones nocivas. El porcentaje llegó al 100% en el caso de los lagos artificiales.

La aparición de cianobacterias se ha incrementado en el río Uruguay, limítrofe entre este país y Argentina, aguas arriba de la represa hidroeléctrica de Salto Grande y al norte de la ciudad de Fray Bentos, señala el estudio.

En el caso del río Negro, que atraviesa el país de este a oeste y vuelca sus aguas en el Uruguay, se encontraron "valores por encima del estándar" de metales pesados como cromo y mercurio. También "un incremento continuado del fósforo" en los embalses construidos en su cauce para aprovechamiento de energía hidroeléctrica.

En el caso del río Santa Lucía, de donde se obtiene el 60% del agua potable que se consume en el país, el informe confirma las altas tasas de contaminación que han provocado episodios de mal olor en el agua de grifo y una intensa polémica entre los organismos oficiales que defiende su calidad y científicos que dicen que ya no es confiable para el consumo humano. "El estado de su cuenca es uno de los más críticos del país", se señala.

El estudio, que fue presentado en el programa radial "No toquen nada", fue realizado por Martino y las científicas Carla Kruk, investigadora del estatal Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable y de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, y por Cecilia Suárez, Mariana Ríos y Natalia Zaldúa, de Vida Silvestre.