El defensor del pueblo Bill de Blasio llevaba una clara ventaja el martes por la noche en la primaria demócrata por la alcaldía de Nueva York en momentos que los centros de votación cerraban, según conteos preliminares e incompletos.

El despegue de De Blasio en la campaña por sustituir al alcalde Michael Bloomberg fue tan repentino como inesperado.

Hace menos de dos meses, era casi un desconocido en la campaña, pero despegó gracias a una gran ofensiva publicitaria centrada en su familia interracial, su arresto mientras protestaba por el posible cierre de un hospital de Brooklyn, algo que le hizo acaparar los titulares, y el abandono de los partidarios del ex legislador Anthony Weiner a raíz de otro escándalo de mensajes de texto con contenido sexual.

Con el 94% de los colegios electorales contados, De Blasio tenía 40,02% del sufragio total. El ex contralor municipal Bill Thompson 26,35% y la presidenta del Concejo, Christine Quinn 15,16%. A estos le seguían el ex contralor municipal John Liu con 7,22% y Weiner con 4,97%. Para evitar una segunda vuelta el 1 de octubre, De Blasio deberá mantener 40% de los votos, de lo contrario podría enfrentarse a Thompson.

Las autoridades electorales esperan el arribo de 30.000 votos o más en los próximos días por correo de electores ausentes o que tuvieron problemas para votar en los centros de sufragio.

Las encuestas a boca de urna mostraban que el atractivo de De Blasio, el defensor del pueblo, un cargo municipal de elección, tiene una base amplia: marchaba en la delantera en los cinco distritos; estaba por delante de Thompson, el único candidato afroamericano, entre los electores negros y por delante de Quinn, la única mujer candidata, entre las electoras. También superaba a Quinn, quien es abiertamente gay, entre los votantes homosexuales.

Los electores fueron entrevistados por Edison Media Research para The Associated Press y otras organizaciones noticiosas.

Si ningún candidato supera 40%, los dos primeros irán a una segunda vuelta el 1 de octubre.

El ganador de esa elección se enfrentará al nominado republicano, Joe Lhota, en las elecciones generales del 5 de noviembre. Lhota, ex presidente de la Dirección de Transporte Público de Nueva York y ex vicealcalde con Rudolph Giuliani, derrotó al magnate de los supermercados John Catsimatidis por la nominación republicana.

En la contienda para encabezar la contraloría de la ciudad, encuestas de salida mostraban que el presidente municipal de Manhattan, Scott Stringer venció al exgobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, quien estaba buscando regresar a la política después de dejar el cargo en 2008 por un escándalo de prostitución.

Casi tres cuartas partes de los electores en la primaria demócrata afirman que el próximo alcalde debe alejarse de las políticas de Bloomberg, según las encuestas a boca de urna.

De Blasio, de 52 años, ha propuesto un impuesto a los ricos para financiar servicios universales de pre-kínder y cambiar las prácticas de la policía municipal, que él considera discriminatorias con las minorías. Trabajó en la Casa Blanca con el ex presidente Bill Clinton y en la campaña por el Senado de Hillary Clinton antes de ser electo al Concejo, y después como defensor del pueblo.

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Jonathan Lemire está en Twitter como http://www.twitter.com/JonLemire