Viuda de Litvinenko duda que envenenamiento fuera accidental

Alexander Litvinenko no se pudo envenenar accidentalmente por sí solo con polonio radiactivo y además recibió amenazas durante años antes de morir, declaro el martes la viuda del ex agente ruso.

Marina Litvinenko declaró durante una investigación judicial en Londres que su esposo no hubiera adquirido materiales nucleares porque es ilegal y él "no haría nada ilegal en este país".

El ex espía ruso que se mudó a Londres y se volvió un feroz crítico del Kremlin enfermó después de tomar té con polonio-210, una sustancia radiactiva, durante una reunión con dos rusos en un hotel londinense el 1 noviembre de 2006.

Litvinenko murió el 23 de noviembre, un día después de firmar una declaración donde culpaba al presidente ruso Vladimir Putin de su envenenamiento. Su esposa dijo que sus últimas palabras fueron "Te amo tanto".

Marina Litvinenko agregó que el ex agente, quien se había vuelto partidario de la causa chechena, se convirtió al islam desde su cama de hospital. La mujer señaló que cuando él dijo a su padre ruso ortodoxo sobre la conversión, éste le respondió: "Al menos no eres comunista".

Marina Litvinenko declaró que su esposo recibió amenazas después de que comenzó a criticar al Kremlin.

En 2002 recibió un correo electrónico de un ex colega diciéndoles "ve preparando tu testamento". La casa de la pareja en Londres también fue atacada con explosivos.

Dos semanas antes de ser envenenado, Litvinenko apareció en una reunión pública en Londres y culpó a Putin por el asesinato de la periodista Anna Politkovskaia, quien murió a tiros en Moscú.

La policía británica ha mencionado a dos rusos, el ex agente de la KGB Andrei Lugovoi y Dimitri Kovtun, como los principales sospechosos de la muerte de Litvinenko. Ellos niegan estar involucrados y Rusia se niega a extraditarlos.

Una investigación encabezada por el juez Robert Owen está examinando las circunstancias de la muerte de Litvinenko y si el estado ruso estuvo involucrado.