Asiáticos renuentes acogerse a suspensión de deportaciones

Numerosos asiáticos que están en el país si permiso se han mostrado renuentes a acogerse a los programas de suspensión de deportaciones aparentemente porque no quieren que en sus comunidades se enteren de que están en el país sin permiso, según activistas.

"Hay un mito de que los inmigrantes asiáticos son muy exitosos", comentó Anoop Prasad, abogado del Asian Law Caucus de San Francisco. "¿Cómo quedas si dices 'en realidad, tengo muchos problemas. No soy lo que otros creen que soy'''.

Defensores de la causa de los inmigrantes que está en el país sin autorización dicen que en algunas comunidades esas personas son marginadas o vistas con recelo. Y temen que un nuevo programa del presidente Barack Obama que dejaría en suspenso las deportaciones de millones de personas puede ser ignorado por asiáticos que llevan mucho tiempo en el país, trabajando y sosteniendo a sus familias, y que tal vez no se sientan cómodos revelando a sus amigos y vecinos, y menos al gobierno, que están en el país ilegalmente.

Se calcula que unos 5 millones de inmigrantes podrían acogerse a programas de Obama que dejarían en suspenso las deportaciones de personas que satisfacen ciertos requisitos, como tener hijos estadounidenses o haber sido traído ilegalmente al país de niños. La mayoría de los beneficiados son hispanos, pero también hay casi medio millón de asiáticos, según el Centro de Investigaciones Pew de Washington.

Los asiáticos, no obstante, no han mostrado el mismo entusiasmo que los hispanos por acogerse a estos programas. Hasta el año pasado, más del 60% de los mexicanos y hondureños que satisfacen los requisitos se habían acogido a los programas, pero solo una cuarta parte de coreanos y filipinos lo había hecho, de acuerdo con el Instituto de Políticas Migratorias de Washington.

Conscientes de la situación, activistas de las comunidades asiáticas han redoblado sus esfuerzos por convencer a los inmigrantes irregulares de que aprovechen esta oportunidad. Tratan de contactarlos en forma privada, sin que nadie a su alrededor se entere.

En un folleto escrito en chino presentado durante un reciente taller para inmigrantes irregulares se hizo hincapié en el hecho de que se ofrecerían consultas personales.

Se ofrecen traducciones a la gente mayor que no habla bien inglés. Y en lugar de apelar a la internet para distribuir los documentos a llenar, las organizaciones comunitarias están usando periódicos de esas comunidades.

"Los jóvenes asiáticos se inclinan más por las redes sociales y Facebook. Pero estamos tratando de ver si podemos poner más avisos en los periódicos" para la gente mayor, comentó Tiffany Panlilio, asesora legal de la agrupación Asian Americans Advancing Justice de Los Angeles.

A pesar de estos esfuerzos, hay quienes dudan que más asiáticos se acojan a estos programas.

Tom Wong, profesor de ciencias políticas de la Universidad de California con sede en San Diego, dijo que los inmigrantes asiáticos no tienen tanto miedo de ser deportados ya que la mayoría de las personas que son expulsadas del país son hispanas.

"Tal vez se dé el caso de que la estructura de incentivos no favorezca a los inmigrantes asiáticos indocumentados a la hora de acogerse a estos programas", indicó.

Agregó que los inmigrantes de cierta edad que tienen trabajo no se sentirán impulsados a solicitar un permiso de trabajo, especialmente si están usando un nombre o Seguro Social falsos por temor a meterse en problemas con sus empleadores.

Los asiáticos jóvenes que se acogieron al programa de Obama diseñado por el gobierno de Obama especialmente para ellos en el 2012 dicen estar al tanto de las diferentes actitudes de cada generación.

Do Hee Lee, estudiante universitario coreano de 21 años de Maryland, dijo que a sus padres les asustaba la idea de presentarse, pero que la alternativa era peor: ir a estudiar a Corea, separándose de su familia por años.

Seth Ronquillo, activista comunitario de 22 años abocado a temas de salud en California, dijo que sintió que no tenía nada que perder cuando se acogió el programa ya que no tenía la menor posibilidad de usar su título una vez concluidos sus estudios por su status inmigratorio.

Su madre, sin embargo, tenía una perspectiva muy diferente. Ronquillo dijo que ella teme que corra mayor peligro de ser deportado si da la cara y el sucesor de Obama resulta una persona que no piensa tener contemplaciones con los inmigrantes que están en el país ilegalmente y decide anular esos programas, que son temporales.

"Me imagino que otros inmigrantes con hijos tienen la misma mentalidad", dijo Ronquillo.