Chile: condenan a ex militar por asesinato estadounidenses

Un brigadier retirado del ejército chileno y un ex funcionario civil de la fuerza aérea fueron condenados a la pena de 7 y 2 años de cárcel, respectivamente, por su responsabilidad en el asesinato de los estadounidenses Charles Horman Lazar y Frank Teruggi Bombatch tras el golpe militar de 1973.

El ministro de la Corte de Apelaciones de la ciudad de Santiago, Jorge Zepeda, dictó sentencia de primera instancia, según copia de la carpeta conteniendo 276 páginas, entregada en los tribunales el lunes a The Associated Press. Las sentencias fueron dictadas contra el ex oficial del ejército Pedro Espinoza y el ex funcionario Rafael González, ambos ya en prisión por otros casos criminales.

Los estadounidenses Horman Lazar y Teruggi Bombatch, de acuerdo con la investigación fueron asesinados entre 18 y 22 de septiembre de 1973, en los 11 primeros días del golpe militar encabezado por el general Augusto Pinochet.

En forma paralela a la resolución penal, el magistrado tomó decisiones del campo civil ordenando a los condenados a indemnizar a Joyce Horman y Janis Teruggi, viuda y hermana, respectivamente, de ambas víctimas. El monto es de 315.000 dólares a cada una de ellas.

Algunos de los principales puntos de la investigación señalan que Horman fue detenido el 17 de septiembre mientras se dirigía a su vivienda, en Santiago, y luego asesinado. Se desempeñaba como guionista en la estatal compañía "Chile Films" y sus victimarios lo consideraron subversivo, como ocurrió con numerosos otros extranjeros bajo la dictadura chilena (1973-1990). Su caso fue recogido en 1982 en la película "Missing" del cineasta Constantin Costa-Gavras con el actor Jack Lemmon como el padre que buscaba a Horman, cuya detención era negada por los militares.

Peruggi fue arrestado el 20 de septiembre en su casa de la comuna de Ñuñoa y conducido al Estadio Nacional donde fue interrogado. Dos días después murió tras recibir múltiples heridas a bala disparadas por agentes del Estado, que luego abandonaron su cuerpo en las calles de Santiago.