Guatemala: Honran a víctimas de incendio en embajada España

Familiares de las víctimas de un incendio en la embajada de España en Guatemala en 1980, conmemoraron el sábado los 35 años de la tragedia que acabó con la vida de 37 personas.

La conmemoración se realizó luego que un tribunal condenara al ahora ex jefe policial Pedro García Arredondo a pasar 90 años en prisión por haber ordenado a policías no dejar salir a nadie de la sede diplomática mientras esta se incendiaba y las víctimas se quemaban vivas.

Entre las víctimas de la masacre ocurrida el 31 de enero de 1980, estaba Vicente Menchú, padre de la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum, premio nobel de la paz 1992.

Ese día, campesinos, estudiantes y obreros llegaron a la sede diplomática para denunciar las atrocidades que el ejército de Guatemala cometía en sus comunidades. Tras la toma de la embajada se desató un incendio que mató a los ocupantes. En el lugar hubo dos sobrevivientes, el entonces embajador Máximo Cajal y Cajal y el campesino Greogorio Yujá, a quién bomberos llevaron a un hospital. Horas más tarde, desconocidos lo secuestraron y asesinaron.

Frente al lugar que una vez fue la sede diplomática, se realizó una ceremonia maya, con flores e incienso, a donde decenas de familiares de las víctimas llegaron para rendir honores.

El líder campesino Daniel Pascual, del Comité de Unidad Campesina, dijo que la conmemoración era una celebración histórica por haberse obtenido días antes una condena por el hecho.

"Este aniversario tiene un matiz de confianza y de esperanza de que podemos obtener justicia. Es una garantía de la no repetición y es el inicio de un periodo de curación del alma, la mente y el corazón de las familias de las víctimas", dijo Pascual.

La premio nobel dijo en uno de los actos de remembranza que esta era "una conmemoración por las víctimas, que estarán presentes y por la justicia".

La familia de Francisco Chen, uno de los campesinos muertos en la quema, acudieron a la conmemoración.

"Sin mi papá me faltó todo, no pudimos estudiar. Aún hoy nos duele", dijo Angélica Chen, de 37 años. Ella tenía dos años cuando su padre murió pero aún llora al recordar que sin su progenitor tuvo que huir junto a su familia por temor a ser asesinados.

Según Naciones Unidas, unas 245.000 personas murieron o desaparecieron durante el conflicto armado (1960-1996). El reporte de la ONU sostuvo que un 97% de las muertes fueron responsabilidad del ejército y grupos paramilitares.