Ira y luto en Pakistán por los 59 muertos en un atentado

Miles de chiíes en toda Pakistán guardaron luto y se manifestaron el sábado, después de que un atentado contra una mezquita chií en el sur del país matara al menos a 59 personas.

En Shikarpur, donde se produjo el atentado, los dolientes celebraron un funeral masivo por las víctimas de la explosión del viernes. Miles de chiíes se golpearon el pecho y la cabeza, lamentándose mientras otros no chiíes les acompañaban en el acto.

Además, organizaciones de la comunidad chií celebraron sentadas de protesta en varias ciudades de Pakistán. Algunos quemaron neumáticos y bloquearon carreteras durante las protestas, según mostraron imágenes de televisión, coreando peticiones de que se detuviera a los responsables del ataque y se protegieran los lugares de culto chiíes.

La cifra de muertos en el atentado, en la provincia de Sindh, subió el sábado, indicó el oficial de policía Abudl Qudoos Kalwar, después de otras tres personas murieran durante la noche de sus heridas.

El atentado se produjo en Shikarpur, unos 500 kilómetros (310 millas) al norte de la ciudad portuaria de Karachi. Esa zona del país ha sufrido relativamente pocos incidentes violentos, en comparación con zonas tribales del noroeste en la frontera con Afganistán. El baño de sangre del viernes planteó el temor a que los extremistas pudieran estar ganando fuerza en la región.

La explosión se produjo cuando unos 250 fieles se reunían en la mezquita chií para las plegarias del viernes, dijo Kalwar. Docenas de personas resultaron heridas.

Los investigadores creen que el atentado del viernes fue obra de un atacante suicida, indicó otro mando policial, Saqib Memon.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo estar "consternado por ese ataque sádico contra personas en función de su afiliación religiosa", dijo su portavoz en un comunicado.

El grupo miliciano suní Yundala reclamó la autoría del ataque. Ese grupo había reivindicado antes ataques contra chiíes y otras minorías religiosas, incluyendo un doble atentado suicida en 2013 contra una iglesia anglicana de Peshawar, en el que murieron 85 personas.

Muchos extremistas suníes consideran que los chiíes, que suponen en torno al 20 por ciento de la población paquistaní, no son auténticos musulmanes. Los milicianos suníes de Pakistán han atacado mezquitas chiíes y asesinado a peregrinos que viajaban a la vecina Irán, así como a figuras religiosas destacadas y líderes de la comunidad chií.