Romney no competirá en la elección presidencial del 2016

Mitt Romney puso fin el viernes a su intempestivo regreso a la política presidencial al afirmar que sería más conveniente para su partido un candidato surgido de la "próxima generación de líderes republicanos", con lo que concluyó su nueva postulación tan repentinamente como la comenzó.

Sus asesores dijeron que fue una decisión profundamente personal e incluso dolorosa para el abanderado presidencial republicano de 2012. Romney insistió en que podría ganar las próximas elecciones si fuera el aspirante, pero hizo su anuncio luego que un sondeo de tres semanas reveló considerable resistencia con vistas a una tercera campaña.

"Pienso que uno de nuestra nueva generación de líderes republicanos, alguien que pudiera no ser tan conocido como yo lo soy ahora, alguien cuyo mensaje no ha llegado aún a todo el país, que apenas comienza, pudiera emerger como el mejor candidato para vencer al nominado demócrata", dijo Romney a sus partidarios en una conferencia telefónica. "De hecho, espero y deseo que sea así".

La declaración de Romney constituyó tanto un reconocimiento de sus propias limitaciones como un fuerte golpe indirecto al hombre que creó la urgencia detrás del breve cortejo con una tercera búsqueda de la candidatura presidencial republicana.

Ese personaje es Jeb Bush, ex gobernador de Florida e hijo y hermano de dos ex presidentes, quien ha intensificado sus actividades rumbo a su propia campaña.

Bush y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, habrían sido los rivales con mayores posibilidades frente a Romney en busca del apoyo de la corriente principal del Partido Republicano, y ambos hombres sintieron un impacto inmediato luego del anuncio. Éste generó un brote de actividad por parte de leales a Romney --tanto operadores de campaña como donantes_, que repentinamente quedaron libres para apoyar a otros aspirantes a la Casa Blanca a medida que comienza a tomar forma el grupo de contendientes republicanos con vistas a 2016.

Bill Kunkler, devoto partidario de Romney y parte de la rica familia Crown de Chicago, dijo que estaba decepcionado por el anuncio del viernes, pero ahora apoyará totalmente a Bush.

"Trabajaré por Jeb. Punto. Por nadie más", declaró Kunkler, quien subrayó que tiene previsto asistir al acto de recaudación de fondos que tendrá lugar el 18 de febrero en Chicago a favor de Bush, organizado por ex simpatizantes de Romney.

Bobbie Kilberg, una destacada recaudadora de fondos para el Partido Republicano en Virginia, de inmediato se pronunció a favor de Christie.

"Tuvimos vínculos y una amistad profundos y de larga data con Mitt", afirmó. "Evidentemente eso cambió a las 11 de esta mañana".

Los colaboradores de Romney insisten en que no hubo algún incidente específico que causara el abrupto anuncio del viernes, el cual tuvo lugar durante una conferencia telefónica matutina con simpatizantes y ex miembros de su personal.

El ex gobernador de Massachusetts, de 67 años, conmocionó al mundo político hace tres semanas cuando dejó entrever su interés por una tercera postulación a la candidatura presidencial republicana durante una reunión privada con ex donadores en Nueva York.

___

Los periodistas de The Associated Press Thomas Beaumont, en Des Moines, Iowa; Jill Colvin, en Newark, Nueva Jersey, y Josh Lederman, en Washington, contribuyeron a este despacho.