Rusia reduce tasa clave, pero devalúa el rublo

En una decisión sorpresiva, el banco central de Rusia recortó el viernes su tasa de interés clave --que había aumentado en los meses anteriores para apoyar al golpeado rublo-- a fin de ayudar a la economía en problemas.

Tras el anuncio, el rublo cayó más del 2 por ciento a 70 rublos por dólar.

El banco explicó que su decisión de reducir la tasa del 17 por ciento al 15 por ciento obedece a que los riesgos de una desaceleración de la economía son mayores ahora que los riesgos asociados con la caída del rublo. La moneda rusa ha perdido un 50 por ciento de su valor desde el tercer trimestre del año pasado, lo que ha provocado un repunte de la inflación.

Un alza en las tasas de interés puede ayudar a una moneda, pero también daña el crecimiento económico porque encarece los préstamos.

"Se espera que la inflación y las expectativas de inflación bajen a medida que la economía se ajusta gradualmente a la evolución de las condiciones externas y se desvanece el impacto de la dinámica del tipo de cambio sobre los precios", dijo el Banco Central de Rusia en una declaración.

A finales del año pasado, el banco elevó la tasa a 17 por ciento, en un intento desesperado por frenar la devaluación del rublo.

El Banco Central de Rusia ha estado bajo presión de los funcionarios del gobierno y las empresas, que han advertido que tasas tan altas podrían paralizar la actividad económica.

Previamente el viernes, un alto funcionario ruso acusó a una importante agencia de calificación de tratar de enemistar a los empresarios con el Kremlin.

Standard & Poor 's rebajó esta semana la calificación de crédito de Rusia al grado de no inversión, por primera vez en más de una década.

En declaraciones en el Parlamento el viernes, el viceprimer ministro Igor Shuvalov acusó a la agencia de reducir su calificación con el objetivo de presionar a las empresas "a retirar su apoyo" al gobierno y al presidente Vladimir Putin.

Rusia tiene niveles excepcionalmente bajos en su calificación de la deuda pública, con un estatus de "basura", pero la rebaja en la calificación subrayó los temores de los inversionistas sobre la imprevisibilidad de la política exterior de Putin y el colapso del rublo.