Denver: Madre de baleada por policía quiere otra autopsia

La madre de una joven de 17 años abatida a tiros por la policía de Denver dice que quiere que le practiquen una segunda autopsia, que sea independiente, porque no confía en la investigación oficial de la muerte de su hija.

La demanda de Laura Sonya Rosales Hernández ocurre en momentos que la Policía de Denver y un funcionario municipal independiente que supervisa la agencia revelaron que los dos investigan las normas policiales sobre disparar contra vehículos en movimiento.

La muerte de Jessica Hernández el lunes fue la cuarta vez que un agente de Denver le dispara a un vehículo en movimiento tras considerarlo una amenaza.

La policía ha dicho que dos agentes dispararon cuando Hernández le encimó el carro robado que manejaba a uno de ellos. Un pasajero del vehículo disputa esa versión y dice que la policía abrió fuego antes que el vehículo atropellara al agente. La policía informa que ninguna de las cinco personas que viajaban en el vehículo estaba armada.

"Quiero que le hagan otra autopsia a mi hija para que podamos saber las lesiones que sufrió", dijo Hernández en español el miércoles en la casa rodante en que vivía su hija con cinco hermanos. "Quiero saber cómo ocurrió. Quiero saberlo todo".

La Corte Suprema federal ha dicho que los policías no pueden usar fuerza mortal para detener a un sospechoso que huye, a menos que el agente crea que está en un peligro significativo. Sin embargo, las normas varías entre las entidades policiales y algunos departamentos han prohibido o desalentado esa práctica.

La policía identificó a los agentes como Daniel Greene, con 16 años de experiencia, y Gabriel Jordan, con nueve.

Jordan sufrió una fractura en una pierna, dijo el portavoz policial Sonny Jackson, quien declinó ofrecer más detalles sobre el caso.