Presidente de parlamento UE visita al nuevo gobierno griego

El primer funcionario europeo que visita Grecia desde que ese país eligió un gobierno de izquierda anticipó discusiones sobre cómo aligerar la carga impuesta al país por los préstamos de rescate pero ninguna acción apresurada de Atenas.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, opinó al concluir sus conversaciones con el primer ministro Alexis Tsipras que Grecia es flexible al diálogo.

Tsipras, cuyo partido Syriza ganó las elecciones el domingo, exhortó a los acreedores de la eurozona a condonar parte de la deuda por los préstamos de rescate y a flexibilizar las medidas presupuestarias que exigieron. Algunos inversionistas temen que Grecia, enfrentada con resistencia de la eurozona, se decida a actuar unilateralmente y cese los pagos.

"Ustedes saben que en muchas discusiones abiertas en Europa prevalece cierta preocupación de que Tsipras siga su propio curso. Lo que he concluido hoy es que no es así" afirmó Schulz, según una traducción de sus comentarios en alemán.

La visita del funcionario ocurre un día después que el nuevo gabinete griego alarmó a los acreedores y sacudió la bolsa de valores de Atenas con sus amenazas de renegar de compromisos presupuestarios formulados por el gobierno anterior a cambio de préstamos por 240.000 millones de dólares de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional.

Tsipras dijo que su gobierno gestiona "una solución general europea y mutuamente beneficiosa en cuestiones de interés común", pero que para ello se necesita tiempo.

El viernes llegará Jeroen Dijsselbloem, a cargo de las negociaciones financieras de la eurozona. El Ministerio de Finanzas griego confirmó que la llegada del visitante señalará el comienzo de las negociaciones con los acreedores.

El gobierno de Tsipras ha dicho que no negociará más con los inspectores de la deuda del FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, sino solo directamente con altos funcionarios estatales.

El miércoles, los nuevos ministros anunciaron que revocarán varios planes de privatización, restablecerán el salario mínimo a su nivel anterior y recontratarán a algunos empleados públicos.

Las declaraciones provocaron una rápida advertencia de funcionarios de la UE y crearon pánico entre los inversionistas. La Bolsa de Atenas cayó en más del 9% el miércoles.