Grupo humanitario denuncia amplios abusos en Irak y Siria

Human Rights Watch acusó a los extremistas de Estado Islámico por sus atrocidades, pero también criticó a los gobiernos de Siria e Irak por lo que describió como políticas "sectarias y abusivas" que alimentan el extremismo.

Las críticas forman parte del Informe Mundial 2015, de 656 páginas, se presentó el jueves en Beirut, y analiza el respeto a los derechos humanos en más de 90 países.

En él, HRW dijo que la propagación del terror a manos de la milicia islamista Estado Islámico por Oriente Medio es en parte producto de la guerra y ocupación de Irak comandada por Estados Unidos, y los abusos sobre los detenidos en la prisión de Abu Ghraib y otros centros de detención gestionados por estadounidenses.

La financiación de grupos extremistas por los estados del golfo Pérsico y sus ciudadanos también juega un papel decisivo a la hora de alimentar la insurgencia en la volátil región, apuntó el grupo con sede en Nueva York

"Rara vez un grupo armado ha generado una repulsa y oposición tan generalizada", dijo el Informe Mundial 2015 acerca del grupo Estado Islámico. "Y aun así ISIS no apareció de la nada", añadió refiriéndose a la milicia por su anterior acrónimo en inglés.

El colectivo acusó también a Estados Unidos y sus aliados de permitir que sus acciones militares -- los bombardeos aéreos de la alianza encabezada por Washington sobre objetivos insurgentes desde el año pasado -- contra la milicia Estado Islámico dejasen en un segundo plano a los esfuerzos por presionar al gobierno del presidente sirio, Bashar Assad, para que pusiera fin a sus abusos.

"Esta preocupación selectiva permite a los reclutadores de ISIS presentarse ante sus potenciales seguidores como la única fuerza dispuesta a enfrentarse a los atrocidades de Assad ", dijo el informe.

Estados Unidos y varios aliados árabes atacan al grupo Estado Islámico en Siria desde el 23 de septiembre, pero aviones de combate de Washington y otros países libran una campaña aérea contra los extremistas en Irak desde incluso antes.

La campaña busca hacer retroceder a la organización yihadi luego de que se hizo con el control de buena parte del territorio de Siria e Irak y declaró "califato" en julio.

También acusó al gobierno iraquí de confiar la lucha contra Estado Islámico a milicias chiíes que están matando y expulsando a civiles suníes de territorio iraquí con impunidad.

HRW también acusó a la comunidad internacional de mostrar indiferencia hacia las violaciones de derechos cometidas por ambos gobiernos.