Un comité recomienda cambios a salud, beneficios en ejército

Una comisión independiente recomendó amplios cambios en los sistemas de jubilación y salud del ejército estadounidense con los que podrían ahorrarse más de 20.000 millones de dólares en los cuatro próximos años, indicaron fuentes estadounidenses.

Pero es probable que las propuestas, que permitirían que algunos de los programas operasen de forma más parecida a los sistemas actuales para empleados federales, se enfrenten a una fuerte oposición de miembros del Congreso que defienden con firmeza los beneficios del ejército y hasta ahora se han resistido al cambio.

Según fuentes familiarizadas con el informe, el comité recomienda que el sistema sanitario TRICARE del ejército se sustituya en gran parte, permitiendo a las familias elegir de entre una oferta más amplia de seguros médicos similar al empleado por los empleados federales.

La Comisión de Modernización de Compensación y Retiro Militar tiene previsto presentar su informe el jueves. Las fuentes describieron las recomendaciones bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a comentarlas de forma pública antes de la presentación del documento. El comité reconoció lo difícil que resulta hacer cambios en estos arraigados sistemas, y en muchos casos exime a los miembros actuales del servicio, permitiéndoles conservar los programas actuales.

En el mecanismo propuesto, los miembros en servicio seguirían recibiendo atención sanitaria gratuita y acudirían a instalaciones médicas militares. Los miembros de las familias de militares y los retirados podrían elegir entre una serie de seguros médicos y recibirían una asignación para compensar cualquier prima o copago que fuera necesario.

Los defensores del cambio llevan tiempo diciendo que las familias militares a menudo tienen escasas opciones de atención sanitaria, especialmente en los destinos más remotos. Y señalan que las familias podrían beneficiarse al tener más opciones cuando busquen médicos y servicios.

Además, los cambios propuestos al plan de jubilación son similares a los realizados en la industria privada y el gobierno federal. Los militares podrían seguir recibiendo sus pensiones previstas, pero también podrían participar en un plan de ahorro que incluiría contribuciones del gobierno para igualar las de los militares.

Las autoridades dijeron que el cambio permitiría a las tropas recibir al menos algo de sueldo de jubilación aunque no se queden 20 años en el ejército, el tiempo mínimo de servicio para recibir una pensión.

Aunque las propuestas sobre jubilaciones y atención sanitaria son sólo dos de las 15 grandes recomendaciones del comité, con certeza serán las más debatidas. Los líderes del Pentágono llevan años quejándose de que los costes de los beneficios militares han crecido de forma exponencial, llevándose un porcentaje mayor del presupuesto. El aumento, han reiterado, no es sostenible y habrá que hacer cambios.

Sin embargo, los miembros del Congreso han sido reacios a hacer nada que pueda parecer un recorte de beneficios o nuevos costes para los soldados, especialmente después de luchar y morir en dos largas guerras. Sólo el año pasado, los legisladores se opusieron a propuestas del Pentágono de reducir los beneficios de vivienda y subsidios de economatos, así como intentos de introducir leves aumentos en los costes iniciales de TRICARE.

Pero conforme crece el presupuesto, algunos parlamentarios podrían mostrarse más abiertos a introducir algunos cambios.

Otras recomendaciones del comité abordan una serie de beneficios, desde cuidado de niños y economatos a programas educativos.

La comisión recomienda fusionar la oficina y algunas actividades de gestión de economatos en bases, lo que podría producir ahorros con el tiempo. También propone dar a los mandos militares autoridad para emplear financiación para añadir instalaciones y personal de cuidado de niños en caso de necesidad.

La mayor parte del ahorro en los próximos cuatro años provendría de los cambios en TRICARE, indicaron las fuentes.

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La periodista de The Associated Press Deb Riechmann contribuyó a este despacho.