Ex líder Seúl: Norcorea pidió 10.000 millones por reunirse

El fallecido líder norcoreano Kim Jong Il presionó en repetidas ocasiones para celebrar una cumbre con Corea del Sur antes de su muerte en 2011, pero no llegó a concretarse porque Pyongyang pedía 10.000 millones de dólares y envíos a gran escala de alimentos y fertilizante, dijo un ex presidente surcoreano en sus memorias que se publicarán la próxima semana.

Parte de las memorias del ex presidente Lee Myung-bak, entregadas por adelantado a periodistas, revelan que altos funcionarios de las dos coreas realizaron visitas secretas al país rival para explorar la posibilidad de celebrar conversaciones en 2010, cuando dos ataques mortales de los que se culpó a Pyongyang mataron a 50 surcoreanos.

Lee dijo que el enviado de Pyongyang que visitó Seúl ese año fue ejecutado públicamente tras regresar a su país.

La publicación se produce en un momento en que ambos países se plantean la idea de un posible diálogo entre el hijo de Kim y actual líder norcoreano, Kim Jong Un, y el sucesor de Lee, el presidente Park Geun-hye. Estaría sería la tercera cumbre de este tipo desde la división de las dos coreas hace 70 años, aunque las opciones parecen escasas ya que no se ponen de acuerdo sobre las condiciones.

La primera cumbre, celebrada en 2000, propició una época de colaboración entre las dos naciones enfrentadas, pero también originó críticas en Corea del Sur. Conservadores dijeron que la "política brillo del sol" que mantenía entonces Seúl, ofreciendo generosa ayuda económica a Pyongyang con pocas contrapartidas, facilitó el desarrollo del programa nuclear y de misiles norcoreano.

Lee, un conservador que en 2008 terminó con una década de gobiernos liberales en Corea del Sur, suspendió este programa y se negó a implementar proyectos de reconciliación firmados en la segunda cumbre bilateral de 2007. Sus decisiones le valieron aversión pública en Corea del Norte, donde los medios estatales le llamaron "rata" y "traidor".

El ex presidente escribió en sus memorias que la "política brillo del sol" se vio empañada porque Corea del Norte desvió la ayuda al desarrollo nuclear y de misiles y seguía escenificando provocaciones contra Corea del Sur.

Lee, que ocupó la presidencia entre 2008 y 2013, vio como la tensión entre los dos bandos aumentaba tras su toma de posesión. Un soldado baleó y asesinó a un turista surcoreano en Corea del Norte en 2008, y el hermético país realizó pruebas para un cohete de largo alcance y ensayos nucleares en 20096. Pero el ex presidente apunta que ese mismo año Pyongyang comenzó a proponer una reunión entre él y Kim Jong Il. La iniciativa fue trasladada por altos cargos norcoreanos que visitaron el sur para presentar sus respetos por el fallecido mandatario Kim Dae-jung, que promovió el primer encuentro y ganó Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos de reconciliación.

Estos esfuerzos se vieron ensombrecidos cuando un colaborador cercano de Kim Dae-jung fue condenado en 2006 por presionar al conglomerado Hyundai para enviar 450 millones de dólares al norte poco antes de la reunión de 2000.

Lee relató además que uno de los funcionarios norcoreanos que visitaron Seúl, Kim Ki Nam, le trasladó que Kim Jong Il había dicho que no sería difícil que las dos coreas volviesen a reunirse si se llevaban a cabo los acuerdos firmados en 2000 y 2007. Cinco días después de la reunión, Lee dijo que Corea del Norte pidió una "considerable cantidad" de arroz, fertilizante y otras ayudas a cambio de citarse.

En el marco de una conferencia regional en Beijing en octubre de 2009, Lee dijo que el primer ministro chino, Wen Jiabao, le dijo que Kim Jong Il le envió un mensaje diciendo que quería una reunión. El ex mandatario surcoreano dijo que estaba dispuesto pero no quería pagar por ella y que el programa nuclear norcoreano entrase en la agenda.

Más tarde en 2009, funcionarios de las dos coreas se reunieron en secreto en Singapur, y Corea del Norte insistió en la ayuda económica para una cumbre. Lee dijo que Pyongyang pidió después 400.000 toneladas de arroz; 300.000 toneladas de fertilizantes; 100.000 toneladas de maíz; asfalto por valor de 100 millones de dólares y otros 10.000 millones para la creación de un banco de desarrollo en el país.

Los planes se frustraron luego de que una investigación internacional liderada por Seúl acusase a su rival de torpedear un buque de guerra surcoreano matando a 46 marineros en marzo de 2010. En noviembre de ese año, Pyongyang lanzó un ataque de artillería sobre una isla de Corea del Sur matando a cuatro personas. Corea del Norte ha negado su implicación en el hundimiento del buque.

Los medios estatales norcoreanos no comentaron de inmediato el contenido de las memorias de Lee.