CELAC: buscan combatir la pobreza y el hambre

Los presidentes latinoamericanos se reunieron el miércoles para intercambiar políticas y mecanismos que permitan combatir el hambre y la pobreza, entre otros flagelos, y además tocaron temas de la política regional como las relaciones cubano-estadounidenses y la independencia de Puerto Rico.

Al inaugurar la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el presidente costarricense Luis Guillermo Solís aseguró que uno de los mayores retos de la región es garantizar la sostenibilidad de las políticas públicas que permitan profundizar la lucha en las áreas sociales y de salud.

"Trabajar juntos en estos procesos será clave para su éxito. La voz de la CELAC debe y tiene que escucharse y hacerse valer en el debate internacional, aportando nuestras experiencias para incidir en sus resultados. Lo que está en juego nos incumbe a todas y todos: se trata de la agenda de desarrollo que orientará a la humanidad hasta el año 2030", declaró.

Pero también se habló de uno de los últimos acontecimientos políticos en la región que ha causado gran expectativa: el restablecimiento de las relaciones de Cuba con Estados Unidos.

El presidente cubano Raúl Castro aprovecho la tribuna y pidió que Washington derogue el embargo económico hacia la isla para continuar con el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas, iniciado el 17 de diciembre de 2014.

"Cuba y los Estados Unidos debemos aprender el arte de la convivencia civilizada, basada en el respeto a las diferencias de ambos gobiernos, en la cooperación. Pero no se debe pretender que para ello Cuba tenga que renunciar a sus ideales de independencia y justicia social, ni ceder ni un milímetro en la defensa de la soberanía nacional", afirmó el mandatario.

Cuba recibió manifestaciones de apoyo, expresadas por los presidentes de Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Venezuela y Brasil hacia la eliminación del bloqueo comercial estadounidense.

"Esa medida coercitiva, sin el amparo del derecho internacional, que afecta el bienestar del pueblo cubano es perjudicial para el desenvolvimiento y debe también ser superada", expresó la mandataria brasileña Dilma Rouseff.

En su discurso, Rouseff elogió a Castro y al presidente estadounidense Barack Obama, de quienes dijo mostraron "coraje y sentido de responsabilidad histórica".

"Así, se comienza a retirar de escena el último resquicio de la Guerra Fría en nuestra región", afirmó.

"Los dos jefes de Estado merecen nuestro reconocimiento por la decisión que tomaron --benéfica para los cubanos y norteamericanos_, pero, sobre todo, para todo el continente. Merece, igualmente, nuestro reconocimiento el papa Francisco por su importante contribución en este proceso", añadió.

Por otro lado, durante su intervención, el presidente nicaragüense Daniel Ortega cedió parte de su tiempo a un activista puertorriqueño, quien exhortó a la CELAC a que tome acciones en pro de la "liberación" puertorriqueña como estado asociado a Estados Unidos. Este hecho provocó un ligero incidente verbal cuando el mandatario costarricense, que dirigía el debate, recordó a Ortega que la CELAC tiene procedimientos que se deben respetar, y las intervenciones se podrían modificar sólo por consenso.

Ortega reclamó a Solís su alcance y le pidió "respeto" a la voluntad nicaragüense de ofrecer este espacio al movimiento de liberación puertorriqueño.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) entregó a los mandatarios un plan para erradicar el hambre en América Latina a más tardar en el 2025.

El director ejecutivo de la FAO, José Graziano Da Silva, explicó que el plan aborda diversos aspectos relacionados con el hambre que padecen 37 millones de personas en la región, como lo son la institucionalidad, la agricultura familiar y el cambio climático.

Agregó que la iniciativa recoge políticas que ya han sido aplicadas en diversos países del continente para atender el hambre, como es el caso de las compras estatales a la producción de pequeños agricultores para abastecer a comedores escolares. Además, incluye atacar otros fenómenos como la "subnutrición" y la obesidad como formas de mala alimentación.

El director asegura que el plan mantiene un respeto por las prácticas tradicionales de alimentación en cada país, por lo que sólo pretende complementarlas, fortalecerlas y extenderlas a toda la población que las necesita.

"Definimos que la atención debe enfocarse en niños y mujeres, pues la mujer es la gran responsable de la alimentación en el hogar, es la que reparte la comida en la casa, planea la alimentación", afirmó Graziano.

El plan incluye la creación de un Programa Latinoamericano y Caribeño de provisión de alimentos ante desastres naturales, enfocado en la protección de pequeños productores agrícolas y con énfasis en los pequeños países insulares.

Asimismo, establece un sistema de alimentación que contemple la inclusión de complementos nutricionales y controles sobre los niveles nutricionales en las escuelas, así como la promoción y creación de "redes de protección alimentaria" para las poblaciones más pobres.

Graziano aseguró que la región ha tenido éxito en el cumplimiento de uno de los "Objetivos del Milenio", ya que redujo a la mitad la cantidad de personas que padecen hambre. Dijo también que los países latinoamericanos tienen las condiciones y capacidad para colocar esa estadística en cero.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), citó algunos resultados del más reciente estudio de la entidad. Estos revelan que en Latinoamérica se cuentan 167 millones de personas en pobreza, cifra que se ha mantenido sin cambios en los últimos tres años, pese a los avances que han mostrado países como El Salvador, Colombia y Paraguay, acotó.