Mueren 2 soldados en ataque de Jezbolá a convoy israelí

El grupo extremista libanés Jezbolá disparó el miércoles una andanada de misiles contra un convoy militar israelí en un área fronteriza disputada, lo que dejó dos soldados muertos y desató una respuesta letal que representó la escaramuza más grave desde la guerra de 2006 entre ambas partes.

La repentina confrontación, en la que también murió un soldado de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas y otros siete soldados israelíes resultaron heridos, incrementa el caos regional generado por la guerra civil en la vecina Siria. Jezbolá indicó que el ataque fue efectuado en represalia por una letal ofensiva israelí contra sus combatientes dentro de territorio sirio anteriormente este mes.

La violencia desató temores en ambos países de que se produzca una guerra paralizante más entre ambos enemigos. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu advirtió que Israel respondería "con fuerza", y su artillería disparó cohetes que cayeron en poblados fronterizos en el sur de Líbano.

Jezbolá respondió con cohetes contra posiciones militares israelíes en un intercambio de ofensivas que se extendió durante horas.

Las fuerzas armadas de Israel indicaron que cinco misiles antitanque alcanzaron a los soldados mientras viajaban carca del Monte Dov y las granjas Chebaa, a lo largo de una disputada franja de territorio donde se unen las fronteras de Israel, Líbano y Siria.

Los soldados se desplazaban en dos vehículos blancos no blindados sin insignias militares cuando fueron alcanzados por los proyectiles lanzados a unos cinco kilómetros (tres millas) de distancia, de acuerdo con el teniente coronel Peter Lerner, portavoz militar israelí.

Medios de comunicación de Israel difundieron tomas en las que se veían los vehículos chamuscados y aún humeantes tras el ataque.

En la sede de Naciones Unidas en Nueva York, el portavoz Stephane Dujarric dijo que el efectivo de la ONU muerto, un español, falleció en fuego cruzado después que los cohetes fueron disparados contra posiciones israelíes y los israelíes respondieron. Dijo que la causa de la muerte estaba bajo investigación.

Sin embargo, el embajador de España ante la ONU culpó a Israel por la muerte del efectivo, identificado como el cabo Francisco Javier Soria Toledo, de 36 años. "Fue por la escalada de violencia, y provino del lado israelí", dijo el embajador español Román Oyarzun Marchesi a reporteros en la ONU.

Los soldados muertos fueron identificados como el capitán Yochai Kalangel, de 25 años, y el sargento Dor Chaim Nini, de 20. Otros siete soldados resultaron heridos, señalaron fuentes castrenses.

En Washington, Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado, condenó el ataque de Jezbolá y expresó apoyo por el "derecho legítimo de Israel a defenderse".

La organización extremista indicó que el operativo fue llevado a cabo por un grupo que se hace llamar "Mártires Justos de Quneitra", al tiempo que insinuó lo hizo en venganza de un ataque aéreo israelí en la parte siria de los Altos del Golán el 18 de enero en el que murieron seis combatientes de Jezbolá, incluido el hijo del comandante militar asesinado del grupo, Imad Mughniyeh, y un general iraní.

Israel se ha preparado para una respuesta a ese ataque, al fortalecer sus defensas aéreas e incrementar la vigilancia a lo largo de su frontera sur.

"Quienquiera que esté detrás del ataque de hoy pagará el precio totalmente", afirmó Netanyahu en un comunicado de prensa emitido por su oficina. El gobernante dijo que Irán, a través de Jezbolá, trabaja para establecer una base en el sur de Siria desde la cual pueda lanzar ataques contra Israel.

"Estamos trabajando con determinación y responsabilidad contra este intento", agregó.

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Karam informó desde Beirut. Los periodistas de The Associated Press Daniel Estrin, Tia Goldenberg y Ian Deitch en Jerusalén, Diaa Hadid en Beirut, Alan Clendenning en Madrid y Bradley Klapper en Washington contribuyeron con este despacho.