Juez rechaza desechar caso contra Perry por abuso de poder

Un juez de Texas se negó el martes a desechar un caso por abuso de poder contra el ex gobernador Rick Perry con base en fundamentos constitucionales, determinando que deben mantenerse las imputaciones contra el posible candidato presidencial en 2016.

El juez de distrito Bert Richardson, quien al igual que Perry es republicano, rechazó las peticiones del equipo defensor de Perry de desechar el caso debido a que su cliente estuvo actuando dentro de sus derechos como jefe del ejecutivo del segundo estado más poblado de Estados Unidos cuando amenazó públicamente, y después llevó a cabo, el veto en 2013 financiación estatal para fiscales de casos de corrupción pública.

El juez Richardson escribió que "la ley de Texas claramente imposibilita a una corte de primera instancia tomar una determinación previa a juicio con respecto a la constitucionalidad de un estatuto procesal estatal penal o criminal cuando el estatuto aplica a un acusado particular".

Perry fue el gobernador con más tiempo de servicio en la historia de Texas. Decidió no buscar la reelección el año pasado y dejó el cargo el 20 de enero. Está considerando seriamente una segunda participación en la contienda presidencial después de su intento fallido en 2012, y dice que podría anunciar una decisión definitiva en mayo.

Perry ha gastado en su defensa más de 1,1 millones de dólares de sus fondos de campaña, y el fallo del juez Richardson significa que probablemente continuará al menos durante varios meses.

Tony Buzbee, uno de los abogados defensores de Perry, dijo en un comunicado que el ex gobernador "actuó conforme con la ley y ejerció su poder bajo la ley", y agregó que su continuo enjuiciamiento "es una atrocidad y establece un precedente peligroso en nuestra democracia".

Perry fue acusado formalmente en agosto de cargos de abuso de poder oficial y coerción de un funcionario público. Está acusado de amenazar con vetar --y de cumplir la amenaza-- fondos por 7,5 millones de dólares para una división contra la corrupción pública dentro de la oficina de la fiscal de distrito del condado Travis Rosemary Lehmberg.

Esto ocurrió después de que Lehmberg, una demócrata cuyo condado incluye Austin, reprendió a Perry por exigir su renuncia después de ser condenada por manejo en estado de ebriedad.