El tema de los balones manipulados se desinfla por un día

Cuando Robert Kraft decidió salirle el paso al escándalo de los balones desinflados la noche previa del día de prensa del Súper Bowl, el propietario de los Patritos esencialmente desinfló el tema.

No sólo fue algo que se mencionó muy poco en los cuestionamientos a los jugadores de ambos equipos el martes, pero la acalorada protesta de Kraft sobre el trato que ha recibido su equipo pareció zanjar la discusión -- por ahora.

En una breve comparecencia en el día de prensa, Kraft evaluó el impacto de las encendidas declaraciones que hizo cuando Nueva Inglaterra llegó el lunes a Arizona. En su pronunciamiento, Kraft señaló que confía que la NFL les pedirá disculpas cuando su investigación determine que los Patriots no hicieron nada malo.

"Para ser honesto, salvo nuestro quarterback, el equipo no le ha prestado mucha atención", dijo Kraft sobre la reacción de los Patriots a la polémica sobre los balones desinflados. "Creo que todo es puro cuento. (El entrenador) Bill (Belichick) hace un trabajo excelente que se enfoquen en el objetivo".

"He recibido comentarios positivos por parte de ellos. Solamente expresé lo que yo pensaba".

Más allá de eso, la investigación que la NFL lleva a cabo acerca los balones empleados por Nueva Inglaterra en la victoria ante Indianápolis en la final de la Conferencia Americana, quedó al margen, con los jugadores respondiendo preguntas sobre música, películas y ropa.

Belichick, con su tradicional atuendo de sudadera, jeans y sandalias en el podio, esquivó todo tipo de referencia al asunto. Si acaso le preguntaron dos tres veces al respecto.

A sus anchas, el quarterback Tom Brady se divirtió hablando sobre una variedad de temas, y prácticamente no tuvo que lidiar con preguntas sobre los balones.

Otro tanto con el resto de los Patriots, ahora convencidos que la investigación no podrá completarse hasta después del partido del domingo.

Para el estelar tight end Rob Gronkowski, el no tener que hablar sobre lesiones le dejó particularmente feliz.

"Es excelente no tener que estar respondiendo pregunta sobre mi condición física", dijo Gronkowski, quien debió jugar renqueante en el Súper Bowl de 2012 que perdieron ante los Giants. "Es un alivio estar un ciento por ciento sano y ciento por ciento preparado para darlo todo en este partido y responder a un millón de preguntas sobre mi tobillo como la vez anterior".

Por su parte, los Seahawks no se inmutaron con el tema de los balones.

Richard Sherman, el estelar cornerback que el domingo señaló que no esperaba que los Patriots serán sancionados debido a los estrechos lazos entre Kraft y el comisionado Roger Goodell, soltó una risita cuando le preguntaron sobre si podía detectar cuando un balón no está debidamente inflado.

"No me pongo a revisar la presión cuando los intercepto", dijo Sherman.