El Salvador cierra las puertas a negociación con pandillas

El presidente Salvador Sánchez Cerén cerró el lunes toda posibilidad de sentarse a negociar con las pandillas que decidieron implementar una nueva tregua con el propósito de reducir los homicidios y buscar acuerdos con el gobierno.

El gobierno salvadoreño emitió un comunicado en el que asegura que "no negocia, ni negociará con pandillas" y advierte que cumplirá con su mandato de aplicar la ley.

El ex guerrillero Raúl Mijango, uno de los mediadores de la tregua, afirmó que los cabecillas de las pandillas decidieron implementar desde el 17 de enero una nueva tregua para reducir los homicidios, mientras buscan negociar con el gobierno.

"El gobierno de El Salvador reitera lo expresado a inicios de este año por el presidente Salvador Sánchez Cerén en cuanto a que no negocia, ni negociará con grupos criminales", dice el comunicado de la secretaria de Gobernabilidad y Comunicaciones de la Presidencia de la República.

El gobierno también reiteró su apoyo al Consejo de Seguridad Ciudadana y Convivencia --integrado por diferentes sectores del país y respaldado por Naciones Unidas, la OEA y la Unión Europea-- que recientemente presentó el Plan El Salvador Seguro, el cual contiene las estrategias para combatir la alarmante delincuencia en este país centroamericano, considerado uno de los más violentos del mundo.

Por su parte, el arzobispo capitalino, monseñor José Luis Escobar Alas, dijo que la Iglesia salvadoreña no apoyará la tregua anunciada por las pandillas y advirtió que "nosotros no estaríamos de acuerdo en una negociación bajo la mesa, no podemos sencillamente".

El prelado reiteró la posición de la Conferencia Episcopal respecto a la tregua pactada por los cabecillas de las pandillas en marzo de 2012 y en la que participaron como mediadores Mijango y el obispo castrense y policial, monseñor Fabio Colindres.

Nunca se supo cuáles fueron los acuerdos entre las pandillas y el gobierno del presidente Mauricio Funes (2009-2014), pero se habló de muchos beneficios para los cabecillas de las pandillas recluidos en diferentes cárceles y sus estructuras en las calles.

Los jefes de las pandillas Mara Salvatrucha MS13 y Barrio 18 acordaron una tregua en momentos en que se registraban al menos 14 homicidios al día y bajaron hasta cinco.

La tregua se rompió en septiembre de 2013, luego de que las autoridades retirarán una serie de beneficios para los cabecillas de las pandillas, y los homicidios comenzaron a subir. A principios de 2015 volvieron a registrarse más de 14 homicidios diarios.

En El salvador, las pandillas establecidas en populosos barrios están integradas por más de 70.000 adultos y adolescentes. De acuerdo con las autoridades, el 70% de los homicidios se atribuyen a las pandillas.