Francesa anuncia demandas contra autoridades mexicanas

Un ciudadana francesa que estuvo encarcelada por secuestro en México demandó a un expresidente mexicano, a varios funcionarios de su administración y a la cadena nacional de televisión Televisa.

El abogado José Patiño Hurtado, que representa a la francesa Florence Cassez, dijo el lunes a una cadena de radio local que la demanda reclama 36 millones de dólares en compensación por el sufrimiento que su defendida vivió en la cárcel y por "daños morales".

El objetivo principal de la demanda es "reivindicar a Cassez", declaró Patiño en una entrevista a la emisora radial MVS.

La demanda no sólo afecta a Felipe Calderón, que fue presidente de México hasta 2012. También nombra a su secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y a varios trabajadores de Televisa incluido el presentador del noticiero matutino Carlos Loret de Mola.

Televisa no ha emitido su posición al respecto. Calderón dijo que la demanda es "absurda", en una entrevista a la emisora Radio Fórmula.

Cassez fue arrestada en 2005 y condenada en medio de múltiples irregularidades a 60 años de cárcel por el delito de colaboración con una red de secuestradores que supuestamente coordinaba su novio mexicano. Durante el juicio admitió que vivía con su pareja en un rancho en el que se retenía a secuestrados, pero se declaró inocente argumentando que desconocía su presencia en el lugar. Uno de ellos la reconoció, pero sólo por la voz, no alcanzó a verla.

El caso perjudicó las relaciones entre México y Francia durante varios años.

En enero de 2013, tras casi ocho años en prisión, la corte suprema de justicia decidió que hubo irregularidades en el juicio y se habían violado sus derechos y ordenó su puesta en libertad. La policía colocó a la detenida ante los medios y la obligó a participar en una reconstrucción de su detención que fue emitida por televisión.

"Le montaron algo que era ajeno a la realidad", dijo Hurtado el lunes.

Tras la liberación de Cassez, la secretaría de gobernación dijo que ordenaría a la Policía Federal que leyese sus derechos a los detenidos.

Su regreso a casa fue el de una heroína. Pero en México, muchos se indignaron por la liberación de una mujer a la que creen secuestradora.