Presidente de Siria se rehúsa a negociar con "títeres"

El presidente de Siria, Bashar Assad, descartó negociar con representantes occidentales, a los que calificó de "títeres" durante una entrevista con una revista estadounidense publicada el lunes antes de las conversaciones que arrancan en Moscú.

Assad hizo estas declaraciones cuando hay escasas expectativas de que los cuatro días de conversaciones en Moscú permitan un avance serio en la solución del conflicto. La mayoría de los dirigentes de oposición respaldados por Occidente no asistirán a las conversaciones, y las declaraciones de Assad indican que no está dispuesto a escuchar a quienes le piden que renuncie.

La guerra civil siria comenzó con protestas populares contra el gobierno de Assad hace casi cuatro años. Hasta ahora, el conflicto ha cobrado la vida de más de 220.000 personas y convertido a casi 4 millones de sirios en refugiados.

En la entrevista con Foreign Affairs, publicada el lunes en internet, Assad cuestionó el éxito del diálogo con representantes de la oposición respaldados por Occidente, diciendo que ni siquiera los grupos armados los ven como verdaderos representantes.

"Si quieren hablar sobre un diálogo fructífero, será entre el gobierno y esos rebeldes", dijo Assad, para aclarar seguidamente que la mayoría de los rebeldes armados son yihadies con los cuales no hay diálogo posible. "No puede ser una oposición si es un títere... pagado desde afuera. Debe ser siria".

El principal grupo de la oposición, que cuenta con el respaldo de Occidente, la Coalición Nacional Siria, dijo que no asistiría.

En Siria, combatientes tomaron una base militar cerca de la ciudad sureña de Sheij Miskin.

Ahmad al-Masalmeh, un activista de oposición en la ciudad vecina de Daraa, dijo que rebeldes apoyados por Occidente y el Frente Nusra, la filial siria de al-Qaida, tomaron la base de la Brigada 82 el domingo por la noche.

Los combatientes se apoderaron de misiles tierra-aire y otras armas, añadió.

El avance consolida la posición de los rebeldes en Sheij Miskin, un importante centro de transportes en el sur.

El Observatorio Sirio, con sede en Londres, dijo que siete personas murieron en Damasco cuando los rebeldes lanzaron cohetes desde localidades circundantes. Los medios estatales dijeron que los muertos fueron tres. La discrepancia en las cifras es habitual después de los ataques.