El Salvador: Iglesia condiciona apoyo a tregua de pandillas

La Iglesia salvadoreña no apoyará la tregua anunciada entre pandillas si no es transparente y si no se hace de acuerdo con las leyes del país, declaró el domingo el arzobispo de la capital, José Luis Escobar Alas.

El ex guerrillero Raúl Mijango, uno de los mediadores de la tregua, confirmó a The Associated Press que los líderes de las pandillas decidieron implementar desde el 17 de enero una nueva tregua con el propósito de reducir los homicidios y trascendió que preparan una iniciativa de diálogo en la que pretenden involucrar a la Iglesia y a diferentes sectores del país.

Monseñor Escobar Alas aseguró no tener conocimiento de una nueva tregua, pero afirmó que "nosotros no estaríamos de acuerdo en una negociación bajo la mesa, no podemos sencillamente, nuestra fe nos impulsa a la verdad, la transparencia".

El prelado reiteró la posición de la Conferencia Episcopal respecto a la tregua pactada por los líderes de las pandillas en marzo de 2012 y en la que participaron como mediadores Mijango y el obispo castrense y policial, monseñor Fabio Colindres.

Nunca se supo cuáles fueron los acuerdos entre las pandillas y el gobierno, pero se habló de muchos beneficios para los cabecillas recluidos en diferentes cárceles del país.

"Nosotros nos hemos expresado ya, que es necesario que se busque solucionar el problema en un proceso limpio, honesto, transparente, eso es lo que nosotros hemos dicho siempre y lo sostenemos, porque es cuestión de principios", enfatizó.

Recordó que la Iglesia católica forma parte del Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia, un organismo integrado por representantes de la empresa privada, diferentes iglesias, municipalidades y partidos políticos que cuentan con el apoyo de organismos de la ONU, la OEA y la Unión Europea.

"El proceso que estamos apoyando es un proceso limpio, una convocatoria que el gobierno hizo para todos los sectores de la sociedad en los cuales estamos nosotros, pero la Iglesia no lidera el proceso", agregó.

En la primera semana de marzo de 2012, los jefes de las pandillas Mara Salvatrucha MS13 y Barrio 18 acordaron una tregua, en momentos en que se registraban al menos 14 muertes violentas al día. Los homicidios bajaron a cinco por día.

Pero a finales de 2013, las pandillas intensificaron sus ataques contras las fuerzas de seguridad y grupos rivales y a principios de enero de 2015 volvieron a registrarse más de 14 homicidios diarios.

La tregua se rompió en septiembre de 2013, luego que las autoridades retiraran una serie de beneficios para los líderes de las pandillas presos en diferentes cárceles del país.

En El Salvador, considerado uno de los países más violentos del mundo, los pandilleros están involucrados en la mayoría de los crímenes. Estados Unidos declaró a la Mara Salvatrucha una organización criminal transnacional.