Ucrania: Llamadas prueban que rebeldes atacaron ciudad

Conversaciones de radio y teléfono interceptadas prueban que separatistas respaldados por Rusia fueron los responsables de disparar los cohetes que golpearon la ciudad de Mariupol y mataron a por lo menos 30 personas, dijo el domingo el presidente Petro Poroshenko durante una reunión de emergencia de su Consejo de Seguridad.

El presidente estadounidense Barack Obama también culpó a Moscú y advirtió que Estados Unidos colaboraría con sus aliados europeos para "aumentar la presión sobre Rusia".

El líder separatista Alexander Zajarchenko anunció inicialmente que sus fuerzas habían comenzado una ofensiva contra la ciudad suroriental ucraniana de Mariupol, controlada por el gobierno. Pero después de anunciarse la gran cantidad de bajas civiles, se retractó y culpó a las fuerzas ucranianas por la masacre del sábado.

El ataque con cohetes ocurrió un día después que los rebeldes rechazaron un acuerdo de paz y anunciaron que iniciarían una ofensiva generalizada contra el gobierno de Kiev en esa capital en un intento de por tomar el control de más territorio. La postura rebelde ha frustrado los intentos europeos por mediar un fin de los combates en el oriente de Ucrania, que han costado por lo menos 5.100 vidas desde abril, según cálculos de la ONU.

El domingo en Mariupol, trabajadores de emergencia retiraban fragmentos de cohetes en el lugar del ataque. La policía dijo que dos cohetes sin explotar fueron encontrados en un banco y un edificio de apartamentos.

Trabajadores de la agencia de refugiados de la ONU entregaron mantas a personas que perdieron sus viviendas o no se quedaron sin calefacción debido al ataque, que afectó escuelas, casas y tiendas.

"La ciudad está en shock", dijo por teléfono Elena Jorshenko, vecina de Mariupol. "Las calles están vacías, la gente está cubriendo sus ventanas y preparándose para lo peor".

Mariupol está entre Rusia y Crimea, península anexada hace unos meses por Moscú. Los fuertes combates en la zona durante el otoño hicieron aumentar los temores de que los separatistas respaldados por Rusia trataran de capturar la ciudad para establecer un corredor entre Rusia y Crimea.