Los secretos británicos no estuvieron en peligro a pesar de que el primer ministro David Cameron dejó su caja roja oficial de documentos a la vista pública sobre la mesa de un tren, dijeron funcionarios de Downing Street, la residencia oficial.

El Daily Mirror publicó el lunes en primera plana una fotografía que mostraba la famosa y maltratada caja roja con la marca "Primer Ministro" aparentemente sin vigilancia mientras Cameron dejaba su asiento en un trayecto de tren de fin de semana a Escocia.

El periódico dijo que otros pasajeros podrían haber husmeado la caja y estudiado los planes secretos de opciones militares en Siria o detalles sobre desacuerdos con Rusia sobre la política hacia Siria.

Sin embargo, una declaración de Downing Street indicó que el equipo de seguridad de Cameron estaba atento y que la caja nunca estuvo desatendida.

Ya ha ocurrido antes que funcionarios olviden en el transporte público computadores portátiles propiedad del gobierno británico, que contienen información delicada, lo que provocó normas más estrictas en materia de seguridad.