Cuba: venia a diplomáticos de EEUU si no fomentan disidencia

Funcionarios de Cuba y Estados Unidos se reunieron durante dos días y aunque avanzaron una agenda de cooperación y en las formalidades para restablecer embajadas de camino a una normalización de relaciones, quedó en evidencia cuan diferentes visiones tienen en tema de derechos humanos y sistema político.

Estados Unidos no escondió que el cambio de política hacia la isla es solo una cuestión táctica y su objetivo sigue siendo modificar el modelo de Cuba para que se parezca más al de su país.

Y Cuba aseguró que está dispuesta a eliminar las restricciones de movimientos de los diplomáticos estadounidenses siempre y cuando los representantes del vecino país dejen de alentar a grupos de disidentes.

"Nosotros le hemos dicho al gobierno de Estados Unidos que estamos dispuestos a conversar sobre el tema" de la posibilidad de que los diplomáticos norteamericanos se muevan por todo el país como lo hacen los del resto de las naciones, pero "esto está asociado a un mejoramiento del comportamiento" de la sede diplomática norteamericana y sus funcionarios, explicó el viernes en entrevista con la AP la directora general para Estados Unidos de la cancillería isleña Josefina Vidal.

La movilidad de los diplomáticos fue una de las varias cuestiones que demandó la delegación estadounidense, una práctica de restricción que comenzó Washington en la década de los 80 con la representación cubana en el vecino país. Actualmente al no haber embajada cada estado cuenta con una Oficina de Intereses en la capital de la otra nación.

Poco antes en una rueda de prensa, la secretaria adjunta de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, contraparte de Vidal en las negociaciones, indicó que el objetivo para Washington era impulsar un cambio de modelo en la nación caribeña.

"Queremos superar 50 años de dificultades de aislamiento de los dos países, de los dos pueblos, pero el fin de ese proceso es el mismo que antes, pero la táctica tiene que cambiar", indicó Jacobson, la funcionaria de mayor rango en viajar a Cuba tras el anuncio del restablecimiento de relaciones en diciembre de 2014.

La idea es "empoderar al pueblo cubano con el fin de tener un país tan cerca de los Estados Unidos" que sea "libre y democrático", dijo Jacobson, quien en la mañana y en la tarde se reunió con una decena de disidentes cubanos y activistas de derechos humanos algunos de los cuales son críticos del actual acercamiento diplomático entre La Habana y Washington.

Delegaciones de ambas naciones sostuvieron conversaciones miércoles y jueves días que incluyeron temas migratorios, la búsqueda de cooperación de interés común y sentaron las bases para el restablecimiento de las relaciones bilaterales y la normalización de los nexos.

Quedaron en evidencia las prioridades de cada una de las delegaciones. Los estadounidenses quieren cambiar las tácticas y piden más movilidad para sus funcionarios, pero Cuba tiene sus reservas.

Según Vidal, que la Sección de Intereses de Estados Unidos participa en actividades, "como por ejemplo organizar, entrenar, alentar, financiar, abastecer a pequeños grupos de personas que actúan en contra del gobierno de Cuba".

Aseguró no era una "condición" pero el permiso de movimiento de los diplomáticos "está asociada a un mejor comportamiento" por parte de los representantes estadounidenses.

Ningún funcionario de la Sección de Intereses estuvo disponible para comentar este punto.

Vidal reconoció que ambas naciones parecen defender un concepto diferente en torno al modelo político y derechos humanos, pues Cuba también tiene preocupaciones sobre las torturas en la Base Naval de Guantánamo o la brutalidad policial sobre las minorías en Estados Unidos.

Vidal señaló que Estados Unidos tiene relaciones con otras naciones con las cuales tiene diferencias políticas. "No he visto todavía que haya sido un problema filosófico, ni moral para Estados Unidos por tener a algunas de estas naciones entre sus principales aliados", agregó.

Las relaciones entre los dos países se rompieron en la década de 1960 tras el triunfo de la revolución cubana. Estados Unidos impuso severas sanciones a Cuba para presionar por un cambio de modelo.

El presidente cubano Raúl Castro y su colega estadounidense Barack Obama anunciaron en forma simultánea el 17 de diciembre de 2014 su interés de relanzar las relaciones diplomáticas y abrir embajadas, como un primer paso a la reanudación de los nexos.

___

Andrea Rodríguez está en Twitter como: https://twitter.com/ARodriguezAP